HUMOR POLITICO: CROSS DE DERECHA

Política

Veinte años de falso progresismo no podían terminar de otra manera. Sólo Cristina podía lograr que Milei quedara a un paso de la Casa Rosada.

Humor político por Alejandro Borenztein 19-8-23

Antes que nada, le avisamos desde acá a la Vicepresidenta Cristina Fernández y a su hijo Máximo que ya pueden ir volviendo de Cancún. Nadie discute que ambos sean merecedores de una buenas vacaciones pero ya es hora de que reaparezcan y se hagan cargo de este quilombo. Al fin y al cabo, es todo de ellos.

Dicho esto, no podemos empezar ningún análisis sin antes felicitar una vez más al Messi de la política nacional: el Topo Alberto. Misión cumplida, champ.

La estrategia de infiltrarse en el kirchnerismo como Caballo de Troya para destruirlo desde adentro haciéndose pasar por un chanta de poca monta no podía haber salido mejor. Después del gol de Diego a los ingleses, la de Alberto es la jugada más brillante de la historia argentina. Ni el Mossad hubiera craneado una operación tan sofisticada.

Si bien el plan ya tomó estado público y el “gracias Alberto” es un grito popular que recorre el país, todavía falta descular un dato clave: ¿Sergio Massa fue cómplice del operativo o Alberto aprovechó la desesperada ambición del matrimonio Massa para hacerles morder el anzuelo y liquidarlos también a ellos? La derrota de Malena en Tigre hace sospechar que el “presidente” tenía todo calculado, incluido este último detalle tan exquisito.

En cualquier caso, esta historia ya merece tener su serie en Netflix. Combina todos los ingredientes necesarios para ser un éxito: las frases antológicas del “presidente”, el sabotaje a las vacunas, las festicholas, la inflación, el dólar, los besos con Putin, la impotencia del Instituto Patria, la furia de Cristina, los platos que volaban, en otras palabras no le falta nada. Seguramente Alberto venderá los derechos y con esa guita dedicará el resto de su vida a vivir como un bacán, ahora con departamento propio y sin necesidad de que Albistur le tire una anchoa. Mala noticia para los muchachos de la concesionaria.

Yendo al punto en cuestión, si bien todavía falta la elección general de octubre, ya podemos ir adelantando las primeras conclusiones.

En principio sabemos que, de los 35.000.000 de argentinos habilitados para votar, el 31% no fue (11.000.000), el 20% votó a Milei (7.100.000), el 19% a JxC (6.700.000), el 6% a candidatos varios (2.200.000) y el 3% votó en blanco (1.150.000). Solo el 18% del padrón (6.400.000) votó a favor del kirchnerismo.

Eso quiere decir que el 82% de los argentinos decidió soltarle la mano a Cristina y a Máximo. Ya sea porque votaron otra cosa o porque directamente no fueron a votar. ¿Será por eso que se habrían rajado a Cancún?

Para hacerlo más gráfico: de cada 10 argentinos que usted se cruza por la calle, amigo lector, hay 8 que se cagan en el gobierno y 2 que lo votaron, pero mascullando bronca por tener que votar a Massa (salvo el puñadito que votó a Grabois). Demoledora faena del Topo.

Estos números demostrarían que el gran proyecto nacional y popular no sería ni tan nacional ni mucho menos tan popular. Se pasaron años tratando de convencernos de que la Patria era solo el kirchnerismo y al final, a juzgar por los resultados, parece que la inmensa mayoría de los que caminan por estas tierras son búlgaros o algo por el estilo. En cuanto a aquello del partido de las grandes mayorías populares, ya podemos ir redefiniéndolo como un partido boutique.

Sin embargo, no todas son malas. Los gorilas que acusan a Massa de ser un vendehumo deberían apreciar el hecho de que posiblemente el tipo termine cumpliendo con su promesa más recordada. Aquello de “voy a barrer a los ñoquis de La Cámpora” al final se va a dar. Tal vez no de la manera prevista, pero se va a dar.

Evidentemente, esto es lo que ve venir el Cuervo Larroque cuando dice que si no gana el peronismo se viene el apocalipsis. No es para menos. El raje masivo de los ñoquis desparramados durante 20 años por todo el Estado sería un golpe devastador para la liberación y sus pibes.

¿Cómo se defiende el kirchnerismo ante todo esto? Como siempre: “¡Guarda, guarda que viene la derecha!” gritan las huestes de Berni, Capitanich, Milani, Ishii, Moyano, Insfrán, Massa y otros bolcheviques.

En cualquier caso, los resultados indican que las grandes mayorías populares ya no se divierten con Cristina y Alberto. Ni siquiera con Gabriela Cerruti. Ahora la sociedad quiere un cambio. Al menos así lo expresó el 70% de los que efectivamente concurrieron a votar, sumando los votos de Milei + Bullrich + Schiaretti + Bregman + otros + voto blanco.

¿Sintetiza JxC a ese cambio? Parece que algo sí pero no tanto. Hace un año la tenían servida pero se fueron complicando solitos. Como bien decía Bullrich en su spot de campaña, “si Argentina fuera un país normal…” la idea de matarse entre ellos en una elección interna sería lógica, pero resulta que no somos un país normal. A países en situación excepcional le corresponde una solución excepcional.

Era simple. Solo debían organizar una reunión en la que todos dejaran los egos en un perchero y llegaran a un gran acuerdo. Tiraban reyes entre Bullrich y Larreta, uno iba a la Nación, el otro a la Provincia, anunciaban que el Ministerio de Economía lo ocupaba Melconian con todo su equipo y llenaban el resto de los cargos importantes con los mejores cuadros de JxC, incluyendo la posibilidad de que el Gato tuviera un gesto de humildad y aceptara ser el Canciller. Al fin y al cabo andar dando vueltas por el mundo es lo que mejor le sale. Tal vez, de ese modo, le podrían haber presentado a la sociedad, ahora si, el mejor equipo en 50 años con el plan más serio.

Pero no lo hicieron. Boludearon y ahora tienen que ir a jugar la revancha al Maracaná con un 0 a 2 abajo corriendo el riesgo de terminar perdiendo contra Milei, la hermana y cuatro perros.

En este contexto, Milei encara la recta final con el viento en la camiseta. Sabe Dios si le alcanzará para llegar a la Rosada pero, por las dudas, el teorema de Baglini ha comenzado a funcionar a la perfección.

En 1986 el diputado radical Raúl Baglini enunció su memorable tesis: “el grado de irresponsabilidad de las propuestas de un partido o dirigente político es inversamente proporcional a sus posibilidades de acceder al poder”. O sea, en la medida en que un tipo se empieza a acercar a la Rosada va dejando de proponer pavadas y asume una conducta más realista. De a poquito, la motosierra y los plazos previstos van entrando, disimuladamente, en modo avión. Así y todo, desde la LLA, los cuadros técnicos (los tres) insisten con algunos delirios.

Por ejemplo, dicen que van a cambiar la educación pública entregando vouchers para que cada persona pague el colegio que más le gusta. Se espera ansiosamente el video del candidato a diputado Benegas Lynch bajando de un BMW con pañuelo de seda al cuello, saco de lino, pantalón blanco y mocasines Guido repartiendo vouchers para colegios en González Catán. Mucho antes se impondrá el teorema de Baglini.

Así como Macri y su gobierno fueron los responsables de que Cristina haya vuelto al poder en 2019, ahora es Ella la única y absoluta responsable de que Milei esté cerca de acceder a la Rosada.

Veinte años de falso progresismo no podían terminar de otra manera. Mientras el pueblo se sumergía en la pobreza y la inseguridad, el kirchnerismo se dedicó a arruinar el Estado poniendo al frente de cada organismo público a improvisados o a corruptos, para luego llenarlo de ñoquis militantes. Fue el caldo de cultivo perfecto para que aparezca Milei con su motosierra. Ahora veremos si el Rey León puede contra el Gordo Baglini.

Cerramos dedicando esta nota a Chico Novarro, el más grande.

Gracias por tanto Miki querido.

¿Hace falta que te diga que me muero porque viene esta derecha?

Fuente: Clarin