Exportaciones rumbo a los u$s100.000 millones: ¿puede Misiones subirse a la nueva ola exportadora?

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Mientras la Argentina se encamina hacia un nuevo récord histórico de exportaciones impulsado por energía, minería y algunos sectores industriales y tecnológicos, surge una pregunta inevitable para Misiones y el NEA: ¿qué lugar ocuparán en esta nueva etapa exportadora del país?

La Argentina parece estar entrando en una nueva etapa económica donde las exportaciones vuelven a ocupar un lugar central. Según un análisis publicado por el diario Ámbito, distintas consultoras privadas proyectan que las ventas externas del país podrían superar por primera vez los u$s100.000 millones en 2026, impulsadas por energía, minería, agroindustria y algunos sectores tecnológicos.

Exportaciones y saldo comercial (2017/2026)

La cifra, que hace pocos años parecía impensada, abre una discusión mucho más profunda que la mera acumulación de dólares: ¿qué provincias se beneficiarán?, ¿qué sectores productivos crecerán?, ¿qué regiones quedarán rezagadas?, y sobre todo, ¿qué lugar ocupará Misiones en esta nueva configuración económica argentina?

Un país que vuelve a entusiasmarse con exportar

La nota de Ámbito señala algo interesante: el crecimiento exportador ya no depende exclusivamente del complejo agroindustrial tradicional. A diferencia de otros ciclos históricos, ahora aparecen con fuerza la energía, la minería y la economía del conocimiento como motores de expansión.

La consultora Abeceb proyecta exportaciones por u$s94.400 millones, mientras que LCG incluso habla de cifras superiores a los u$s97.000 millones, impulsadas por:

  • Vaca Muerta y el petróleo.
  • El gas natural licuado (GNL).
  • El oro y el litio.
  • Una cosecha récord de maíz y trigo.
  • Nuevas oportunidades derivadas de acuerdos comerciales internacionales.

No es casualidad que las provincias mencionadas como grandes ganadoras sean Neuquén, Chubut, San Juan, Santa Cruz, Jujuy y Catamarca. Todas vinculadas a energía o minería.

Y allí aparece una primera reflexión para los que habitamos el NEA y particularmente para Misiones: el nuevo ciclo exportador argentino parece apoyarse en regiones y sectores que hace apenas una década estaban lejos del centro económico nacional.

La Argentina que cambia… y las provincias que deben adaptarse

Hace pocos días, en LVD publicábamos una nota titulada “Energía, minería y una Argentina que quiere volver a entusiasmar”. Allí se señalaba cómo grandes inversiones internacionales que antes evitaban al país hoy vuelven a mirar a la Argentina con interés.

Ese fenómeno ahora empieza a verse reflejado en cifras concretas.

Durante años, el discurso dominante fue que la Argentina estaba condenada a vivir encerrada en sus problemas macroeconómicos, atrapada entre inflación, déficit, actividades reguladas por el Estado, cepos y desconfianza. Sin embargo, lentamente comienza a emerger otra discusión: cómo insertarse nuevamente en un mundo abierto, que demanda energía, minerales críticos, alimentos y servicios tecnológicos.

La gran pregunta es si todas las provincias estarán preparadas para aprovechar esa oportunidad.

¿Y para Misiones, qué hay?

La nota de Ámbito no menciona a Misiones. Y probablemente eso también sea un mensaje.

Mientras otras provincias avanzan con petróleo, litio, cobre, oro o grandes proyectos energéticos, Misiones sigue dependiendo mayoritariamente de economías regionales tradicionales:

  • Yerba mate.
  • Té.
  • Tabaco.
  • Forestación.
  • Industria maderera.

Sectores importantes, con enorme valor cultural y territorial, pero que muchas veces enfrentan problemas estructurales de competitividad, costos logísticos, presión impositiva y dificultades para acceder a nuevos mercados.

Y aquí aparece una cuestión central: el mundo que viene probablemente no premie solamente la producción primaria, sino también la capacidad de agregar valor, diferenciar productos, construir marcas y desarrollar conocimiento.

Justamente, uno de los conceptos más interesantes que menciona el informe citado por Ámbito es la diferencia entre “bienes no diferenciados” y “bienes diferenciados”.

Es decir:

  • no alcanza solamente con producir;
  • importa cada vez más cómo se produce,
  • qué valor agregado existe,
  • qué diseño,
  • qué marca,
  • qué confiabilidad,
  • qué innovación acompaña al producto.

Y allí Misiones tiene desafíos… pero también oportunidades.

El desafío pendiente: competitividad y visión estratégica

En la forestoindustria, por ejemplo, Misiones posee una de las mayores reservas forestales implantadas del país. Sin embargo, durante años grandes inversiones industriales no llegaron por falta de condiciones macroeconómicas, infraestructura o financiamiento internacional.

Algo similar ocurre con otras actividades regionales:

  • altos costos logísticos;
  • presión tributaria;
  • sobrecostos regulatorios;
  • burocracia;
  • dificultades energéticas;
  • mercados internos pequeños.

Mientras tanto, otras provincias avanzan rápidamente construyendo infraestructura exportadora de escala global.

La pregunta entonces no es solamente si la Argentina crecerá exportando más. La verdadera pregunta es: ¿qué provincias estarán preparadas para integrarse a ese nuevo modelo exportador?

Economía del conocimiento: una oportunidad silenciosa

Hay otro dato interesante que aparece en el informe citado por Ámbito y que muchas veces pasa desapercibido: la economía del conocimiento ya supera los u$s10.000 millones anuales en exportaciones.

Y aquí aparece quizás una oportunidad menos visible para provincias como Misiones.

Porque a diferencia del petróleo o la minería:

  • no depende de grandes yacimientos;
  • no necesita puertos gigantes;
  • no requiere enormes obras de infraestructura física.

Depende, sobre todo, de:

  • talento;
  • educación;
  • conectividad;
  • idiomas;
  • innovación;
  • formación tecnológica.

Es decir, actividades donde incluso provincias alejadas de los grandes centros podrían encontrar nichos de crecimiento si logran construir capital humano competitivo.

Reconstruir entusiasmo… pero con realismo

El dato de exportaciones cercanas a los u$s100.000 millones genera entusiasmo. Y probablemente sea positivo que la Argentina vuelva a discutir producción, inversiones y mercados internacionales en lugar de quedar atrapada únicamente en debates de coyuntura.

Pero también obliga a mirar con crudeza las enormes diferencias regionales que existen dentro del país.

Mientras algunas provincias parecen haber encontrado una nueva plataforma de crecimiento ligada a energía y minería, otras todavía buscan cómo insertarse competitivamente en un mundo cada vez más exigente y dinámico.

Misiones tiene recursos naturales, ubicación estratégica, capacidad productiva y capital humano. Pero quizás el gran desafío ya no sea solamente producir más, sino producir distinto, exportar distinto y pensar estratégicamente cómo integrarse a una Argentina que empieza a cambiar su perfil económico.

Porque el nuevo mapa exportador argentino ya se está dibujando.
Y el verdadero riesgo no es quedar afuera de una estadística.
Es quedar afuera de una transformación histórica.

Fuentes: Reflexiones para LVD desde nota Diario Ámbito – “Exportaciones, camino a los u$s100.000 millones: ¿qué productos darán impulso y cuáles serán las provincias beneficiadas?”