Fuerza: Una herramienta para cuidar nuestro cuerpo

Ciencia Salud VOCES QUE ORIENTAN

Por la Lic. Verónica Ré Kinesióloga/Fisiatra MP 970

¿Alguna  vez pensaste para qué necesitás realmente tener músculos fuertes?

Cuando hablamos de trabajar la fuerza, muchas veces lo asociamos con el gimnasio, con levantar pesas o con ganar músculo para cambiar la apariencia del cuerpo. Pero la fuerza tiene muchísimo más que ver con nuestra salud y con nuestra vida cotidiana.

Pensá en todo lo que hacés en un día: levantarte de una silla, subir una escalera, cargar una bolsa, agacharte, levantarte del piso, caminar, mantenerte estable si tropezas…Para todas esas cosas necesitás fuerza.

Y hay algo que me parece importante que entendamos: el músculo no trabaja solo. Forma parte de un sistema en el que también participan los huesos y las articulaciones. Cuando nos movemos y sometemos al cuerpo a diferentes cargas, estamos dándole estímulos que ayudan a mantener ése sistema activo y preparado.

Por eso, trabajar la fuerza no debería ser solamente una cuestión estética ni algo reservado para quienes hacen deporte. Es una forma de cuidar tu cuerpo.

¿Qué pasa cuando perdemos fuerza?

Con el paso del tiempo, y también cuando atravesamos períodos de inactividad, podemos perder fuerza muscular. Y quizás no lo notamos de un día para otro.

A veces empieza con pequeñas cosas: nos cuesta un poco más levantarnos de una silla, subir escaleras, cargar algo pesado o mantener el equilibrio. Por eso es tan importante no esperar a perder fuerza para empezar a trabajarla.

La fuerza se entrena también como una forma de preparar nuestro cuerpo para las demandas que encuentra todos los días.

¿Y hace falta levantar grandes pesos? No

Trabajar la fuerza no significa entrenar como un atleta. El estímulo tiene que estar adaptado a cada persona: a su edad, su condición física, sus objetivos y también a si existe alguna lesión o una cirugía reciente.

Podés empezar con ejercicios muy simples y progresar de a poco. Por ejemplo:

•⁠  ⁠Sentarte y levantarte de una silla. Un movimiento cotidiano que permite trabajar piernas y caderas.

Una manera sencilla de trabajar brazos y tronco.

•⁠  ⁠Levantar y transportar un objeto. Porque cargar peso también forma parte de nuestra vida cotidiana.

•⁠  ⁠Subir un escalón. Un ejercicio simple que combina fuerza, estabilidad y control.

•Pararte en puntas de pie. Un movimiento simple que ayuda a fortalecer las piernas y los tobillos, fundamentales para caminar y mantener la estabilidad.

No se trata de hacerlos perfectos desde el primer día ni de hacer muchísimas repeticiones. Se trata de darle a tu cuerpo un estímulo adecuado y progresivo.

¿Cuántas veces por semana?

Como punto de partida, podemos pensar en dos días de trabajo de fuerza por semana y progresivamente llegar a tres o cuatro, según cada persona y su entrenamiento. Y algo importante: la fuerza no debería trabajarse de manera aislada.

Fuerza + equilibrio + movilidad forman una combinación fundamental para mantener un cuerpo capaz de moverse y responder ante diferentes situaciones. Porque no alcanza con tener músculos fuertes si después nos cuesta movernos o mantener el equilibrio.

Entrenar fuerza también es cuidar tu futuro

Quizás hoy podés subir una escalera sin pensarlo. Podés levantarte del piso, cargar las bolsas o caminar durante un buen rato sin dificultad. Y justamente porque hoy podés hacerlo, vale la pena mantener esa capacidad. La idea no es entrenar pensando en que algún día vamos a perder nuestras capacidades.

Es todo lo contrario: entrenar para conservarlas, mejorarlas y tener más recursos cuando nuestro cuerpo los necesite.

La fuerza no es solamente cuánto peso podés levantar. También es todo lo que esa fuerza te permite hacer

Si querés empezar a trabajar tu fuerza…

•⁠  ⁠Empezá de manera progresiva.

•⁠  ⁠Elegí ejercicios que puedas realizar con buena técnica.

•⁠  ⁠No necesitás grandes pesos para comenzar.

•⁠  ⁠Trabajá diferentes grupos musculares.

•⁠  ⁠Combiná fuerza con equilibrio y movilidad.

•⁠  ⁠La constancia es más importante que hacer muchísimo un solo día.

•⁠  ⁠Si tenés dolor, una lesión o una cirugía reciente, consultá con un profesional para adaptar el ejercicio a tu situación.

Tu cuerpo necesita movimiento. Y la fuerza es una de las herramientas que tenemos para mantenerlo preparado.

Lic. Verónica Ré Kinesióloga/Fisiatra MP 970

@kinesiovitalis