El consumo ya no cae ni crece: se está transformando

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Mientras los indicadores muestran que el consumo masivo continúa débil, comienza a aparecer un fenómeno mucho más profundo: los argentinos están cambiando la manera de comprar. Algunos sectores siguen retrocediendo, otros crecen, el comercio electrónico gana espacio y las empresas reconfiguran sus estrategias frente a un consumidor mucho más selectivo. Las expectativas para el segundo semestre son moderadamente optimistas, aunque todavía persisten importantes desafíos.

Durante muchos años, analizar el consumo en Argentina era relativamente sencillo. Cuando la economía mejoraba, prácticamente todos los sectores crecían; cuando aparecía una crisis, casi todos retrocedían. Hoy la realidad parece bastante más compleja.

Los distintos relevamientos difundidos en las últimas semanas muestran que el consumo continúa atravesando un período de debilidad, pero también revelan que los comportamientos de compra comenzaron a diferenciarse cada vez más según el tipo de producto, el canal de venta, el acceso al financiamiento e incluso los cambios tecnológicos.

Más que un único consumo argentino, hoy conviven varios consumos distintos.

Un semestre que todavía no logra consolidar la recuperación

El último informe de la consultora Scentia registró una caída interanual del 2,7% del consumo masivo durante junio y una baja acumulada cercana al 3% en lo que va de 2026.

El dato resultó especialmente significativo porque interrumpió las expectativas de recuperación que habían comenzado a insinuarse durante mayo. En lugar de consolidarse una mejora, junio volvió a mostrar una retracción que alcanzó a la mayoría de los canales tradicionales de venta.

Sin embargo, ese promedio general esconde comportamientos muy diferentes entre sectores.

Ya no todos los rubros evolucionan de la misma manera

Los informes coinciden en señalar que algunos segmentos lograron sostener un crecimiento mientras otros continúan mostrando una marcada debilidad.

Entre los rubros con mejor desempeño aparecen las bebidas alcohólicas —favorecidas en parte por el Mundial de Fútbol—, las bebidas sin alcohol, algunos artículos deportivos y tecnológicos vinculados al torneo, además del sector gastronómico y de entretenimiento.

En cambio, supermercados, mayoristas, kioscos, productos de limpieza, artículos para desayuno y merienda y buena parte de los bienes de consumo cotidiano continúan registrando caídas.

Esta heterogeneidad muestra que el consumo dejó de comportarse como un bloque homogéneo y comenzó a responder a factores mucho más diversos que en el pasado.

El gran ganador sigue siendo el comercio electrónico

Quizás el cambio más evidente sea el crecimiento sostenido del comercio electrónico. Mientras prácticamente todos los canales físicos mostraron retrocesos durante junio, las ventas online crecieron más del 40% interanual y registraron aumentos en todas las categorías relevadas.

A ello se suma otro fenómeno que comienza a modificar el mapa comercial argentino: el fuerte crecimiento de las compras internacionales mediante plataformas como Temu y Shein, favorecidas por la flexibilización de las importaciones y por consumidores que comparan precios dentro y fuera del país antes de decidir una compra.

Un consumidor mucho más racional

Más allá de las cifras, los distintos estudios describen un cambio profundo en el comportamiento de los consumidores.

Hoy las familias comparan más precios, aprovechan promociones, utilizan cuotas cuando resultan convenientes, alternan entre comercios físicos y digitales y, en muchos casos, compran en el exterior cuando encuentran mejores condiciones.

No se trata solamente de consumir menos. Se trata, sobre todo, de consumir de otra manera.

Ese cambio también obliga a las empresas a modificar sus estrategias comerciales, incorporando herramientas digitales, programas de fidelización y propuestas que integran la experiencia presencial con las ventas online.

Expectativas para el segundo semestre 2026

A pesar de las dificultades actuales, distintos sectores observan algunas señales que permiten mantener un moderado optimismo.

La Cámara Argentina de Shopping Centers (CASC) considera que la segunda mitad del año podría mostrar una mejora impulsada por las campañas comerciales tradicionales, como el Día de la Madre y las ventas de fin de año, junto con una mayor estabilidad económica, mejores condiciones de financiamiento y una eventual recuperación del poder adquisitivo.

Al mismo tiempo, distintos analistas coinciden en que esa recuperación difícilmente sea uniforme y dependerá de factores como la evolución de la inflación, el crédito, el empleo y la confianza de los consumidores.

Todo indica que el proceso continuará siendo gradual y con diferencias importantes entre sectores.

Un requerimiento que también involucra a Misiones

Hay un aspecto particularmente interesante para nuestra región. La Cámara Argentina de Shopping Centers volvió a insistir en la necesidad de reducir la presión tributaria y simplificar regulaciones para mejorar la competitividad y favorecer nuevas inversiones.

Ese diagnóstico coincide con numerosos planteos que desde hace tiempo realizan entidades empresarias de Misiones, especialmente en una provincia fronteriza donde las diferencias de costos, impuestos y regulaciones inciden directamente sobre la decisión de compra de miles de consumidores que comparan permanentemente precios con los países vecinos.

En una provincia de frontera, donde la competencia con Paraguay y Brasil forma parte de la vida cotidiana del comercio, comprender esta transformación del consumidor puede resultar tan importante como discutir los niveles de consumo en sí mismos.

Las realidades no son idénticas, pero los desafíos comienzan a parecerse cada vez más.

Más que una caída, una transformación

Los números muestran que el consumo todavía atraviesa una etapa difícil. Pero detrás de esa realidad comienza a observarse un cambio de mayor profundidad.

La desaceleración de la inflación, la expansión del comercio electrónico, la apertura de nuevos canales de compra, el crecimiento de las plataformas internacionales y un consumidor mucho más cuidadoso están modificando las reglas del mercado.

Más que preguntarse únicamente si el consumo sube o baja, quizás el verdadero desafío sea comprender cómo está cambiando.

La estabilidad económica, la recuperación del crédito y una mejora sostenida del ingreso real podrán favorecer un mayor nivel de actividad durante los próximos meses. Sin embargo, difícilmente el mercado vuelva a comportarse como hace algunos años.

El consumidor argentino parece haber incorporado nuevos hábitos: compara más, aprovecha promociones, compra por Internet, cruza fronteras cuando encuentra mejores precios y decide cada gasto con mucha mayor racionalidad.

Comprender esa transformación será tan importante para las empresas como para quienes diseñan las políticas económicas.


Fuentes: Elaboración propia sobre la base de información publicada por Infobae (informe Scentia), Bloomberg Línea, Ámbito, datos del INDEC, la Universidad Torcuato Di Tella y las consultoras citadas en los informes originales.