Cuando juega la Selección, también juegan las historias que nos representan

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Los creadores del proyecto audiovisual “Un Cuento Más”, Maximiliano Ocampo y Martín Sequeira, presentaron una emotiva producción que, aprovechando la pasión que despierta el seleccionado nacional, invita a mirar más allá del estadio.

Hoy el país vuelve a detenerse frente a una pantalla. Millones de argentinos vestirán la celeste y blanca, compartirán cábalas, abrazos y la ilusión de ver a la Selección dejarlo todo en la cancha. Pero mientras el fútbol nos une, dos jóvenes misioneros decidieron recordarnos que hay otra selección que también juega todos los días.

El mensaje es simple y, justamente por eso, conmueve: la verdadera selección también está integrada por quienes madrugan para trabajar, por la madre que hace rendir cada peso, por el comerciante que levanta su persiana, por el docente que forma a las nuevas generaciones, por el productor, el mecánico, el enfermero y cada argentino que enfrenta con dignidad el desafío cotidiano de salir adelante.

No es casual que el proyecto haya llegado hasta aquí. Sus creadores comenzaron recuperando los mitos y leyendas de Misiones, apostando a mantener viva la identidad cultural de la provincia a través de relatos audiovisuales. Hoy, esa misma capacidad para contar historias evolucionó hacia una mirada más amplia: narrar aquello que nos identifica como sociedad.

La edición, a cargo de Maximiliano Ocampo y la narración de Martín Sequeira, que La Voz Disruptiva  invita a nuestros lectores a disfrutarla,  logra transmitir un mensaje que trasciende el deporte. El fútbol se convierte en una excusa para hablar de esfuerzo, solidaridad, trabajo y esperanza.

En un día en el que todos miramos a la Selección Argentina, Un Cuento Más nos recuerda que el orgullo de vestir la celeste y blanca no se limita a once jugadores. También está en quienes, sin cámaras ni tribunas, salen cada mañana a jugar el partido más difícil: el de construir un futuro para sus familias y para el país.

Porque hoy alentamos a la Selección.

Pero, de alguna manera, hoy también jugamos todos.

Fuente: LVD