Aprovechemos que llega al país el Papa León XIV para descansar por unos días de la batalla a la que nos tiene acostumbrados la dirigencia política nacional.
Antes que nada le damos la bienvenida a nuestro país al Santo Padre. Dadas las circunstancias, se suspende por unos días el Campeonato Nacional de Mandriles, ya que el presidente Milei entró en modo disimulo.
Si Dios quiere, a partir del jueves, Javi volverá a sus guarangadas habituales y la AMA (Asociación de Mandriles Argentinos) retomará el ritmo normal de la competencia.
Dicho esto, vamos a lo importante.
Hay un dato que estaría pasando desapercibido pero que a los observadores políticos más agudos les ha llamado la atención: el “expresidente” Alberto Fernández está circulando por distintos medios haciendo declaraciones sobre temas diversos.
Justo cuando Bolsonaro y Trump son derrotados, el riesgo país no para de subir, los inversores están nerviosos, el gobierno anda medio desorientado y el peronismo empieza a ordenarse, reaparece el Topo. Es llamativo.
Podría ser casualidad pero también da para pensar que alguien decidió sacarlo a la cancha para ayudar a que Milei supere esta mala racha. La movida justa en el momento oportuno. Una cosa es que los argentinos se enojen con Javi y otra muy distinta es que, en un ataque de locura, se olviden de lo que fue el gobierno de Alberto y Cristina. Que un mamarracho no nos tape el otro.
Desde ya, felicitamos al que tuvo la brillante idea de ir a buscar al onanista mayor de Latinoamérica y desempolvarlo, con perdón de la expresión.
En realidad, se estaría cumpliendo una vez más la Ley de Oro Libertaria N°2 cuyo enunciado dice: “cada vez que un funcionario libertario se mande una cagada universal siempre aparecerá un dirigente peronista haciendo algo peor para rescatarlo”.
En este caso, no sería un funcionario específico el que está haciendo macanas sino un gobierno entero. Tampoco sería un peronista desprevenido haciendo algo peor para salir al rescate sino que es el Topo llevándose las marcas para salvar al gobierno y seguir cumpliendo con su heroica misión de destruir al peronismo. No será la letra exacta de la ley pero es el espíritu.
Para entender la política argentina y visualizar su futuro hay que conocer las leyes fundamentales que la ordenan. Más allá de la Constitución o el Código Penal, que en nuestro país importan poco y nada, hay que tener en claro las famosas Leyes de Oro.
Recordemos que en los tiempos del kirchnerismo la Ley de Oro N°1 decía: “cada vez que un gobierno kirchnerista raja a un funcionario o funcionaria, siempre será reemplazado por algo peor”. Eso se cumplió tal cual y explica por qué el mediocre gobierno de Néstor se fue desbarrancando hasta terminar en la catástrofe de Alberto, Massa y Cristina.
Del mismo modo, tenemos las Leyes de Oro Libertarias que fueron oportunamente enunciadas y probadas. Recordemos que la N°1 dice: “los malos antecesores de un funcionario libertario son una ventaja política que dura hasta que ese funcionario se suma a la lista de antecesores”. Adorni, que sucedió a Gabriela Cerruti, es un buen ejemplo.
Por eso, para entender el momento actual, es importante recordar la Ley de Oro Libertaria N°3 (la 2 ya fue explicada): “la cantidad de dólares que los argentinos están dispuestos a sacar del colchón es inversamente proporcional a las genialidades que dice el ministro Toto Caputo“.
No se sabe por qué los científicos escribieron Toto en lugar de Luis, pero así quedó registrado en el CONICET.
O sea, cuanto más habla el tipo, menos dólares suelta la gente. En ese sentido, a la colección de frases del ministro, esta semana se sumó una nueva. Dijo Toto el viernes: “el riesgo país sube porque los inversores temen que Milei deje de ser presidente en 2027”. Caramba.
Razonemos el problema nosotros, ya que a él le cuesta. Si el riesgo país está subiendo por el temor, como dice Caputo, quiere decir que el temor también está subiendo. Es obvio que el miedo necesario para que el riesgo país llegue a 900 es mucho mayor que el miedo que lo había hecho subir hasta 400. O sea, no es que los inversores tienen miedo, en realidad el problema es que cada vez tienen más miedo.
Ante esta situación, Toto no tuvo mejor idea que salir a calmar los mercados diciéndoles a ellos (los mercados) que ellos (los mercados) están cada vez más asustados. Cosa que ellos (los mercados) ya lo sabían porque justamente son ellos (los mercados) los que están asustados. Todo muy bizarro.
Moraleja: cuánto mejor le iría a la Argentina si alguna vez en la vida nos gobernaran políticos profesionales. ¿Cómo fue que llegamos a que nuestros recientes estadistas sean Karina, Javi, Cristina, Macri, Máximo, Massa, Scioli y Axel? Es un debate que, como sociedad, nos debemos.
Volviendo al punto, lo curioso es que la desconfianza aumenta mientras Javi y sus amigos nos cuentan que el país anda bárbaro y que este es el mejor gobierno de la historia.
Nadie discute la importancia del equilibrio fiscal y todas esas cosas. Pero nada es viable sin los acuerdos que lo hagan sustentable en el tiempo. Y los inversores no son boludos. Se entretienen con la confrontación pero saben que eso no te lleva a ningún lado.
Además, empiezan a percibir que el gobierno no sabe bien con quién debe confrontar. A veces lo hace con Kicillof y a veces con Macri. Están a un minuto de enfrentarse con Bullrich. Y todavía nadie entiende para qué les sirvió pelear contra Lula o Pedro Sánchez.
En esta confusión, se hace todo más difícil incluyendo la continuidad del Campeonato Nacional de Mandriles. Aprovechemos el receso papal para actualizar el desarrollo del torneo. Veamos.
Estamos en la primera semana de semifinales y así están los resultados hasta el viernes pasado a las 18:00:
Semifinal 1: Novaresio 0 vs Pagni 0. O sea, cero a cero. Dos de los periodistas que más enferman al presidente, dos ejemplares que Javi odia como pocas cosas en esta vida, no merecieron ni una sola puteada en 7 días. Un fracaso.
Semifinal 2: Todo la Nación 4 vs Bonelli 0. Para los que nos tenía acostumbrados Milei, es muy poco.
O sea que en toda una semana Javi solo puteó 4 veces. Un ninguneo presidencial que la Asociación de Mandriles Argentinos no se merecía.
La AMA hizo un esfuerzo extraordinario para organizar este torneo. Redactó un reglamento, contrató agentes de IA para monitorear lo que dice y twitea el presidente las 24 horas del día, organizó 6 zonas, un Torneo Promoción en paralelo, diseñó las llaves, se fijaron plazos, se anunciaron premios por 10.000 dólares y el muy señorito ahora se le da por dejar de putear. Peor aún, las poquísimas puteadas fueron contra Clarín e Infobae que ya están afuera del torneo. Una vergüenza.
Si el presidente no entiende cómo funciona un simple campeonato de mandriles y cuál es su responsabilidad para hacerlo sustentable entonces no podemos pretender que sepa cómo se gobierna un país. Mucho menos lograr que sus reformas, si es que son tan buenas, perduren más allá de la alternancia democrática.
Si el gobierno fuera más vivo podría aprovechar el impasse de la visita de León XIV para repensar la estrategia. Dificil que el chancho chifle. Recordemos una vez más: se lo votó para que se vaya el kirchnerismo, no para que lo traiga de vuelta.
Después no nos preguntemos porque los inversores tienen cada vez más miedo.
Fuente: Columna de Alejandro Borensztein publicada originalmente en Clarín el 8 de noviembre de 2026. Reproducida en La Voz Disruptiva dentro de la sección “Humor Disruptivo”.
