León XIV partió de Roma para iniciar un recorrido por Uruguay, Argentina y Perú. Su llegada a nuestro país despierta una enorme expectativa religiosa, social y económica. Buenos Aires espera más de 1,2 millones de visitantes y un movimiento superior a los 88 millones de dólares. La visita también revive el recuerdo de Francisco, el Papa argentino al que no pudimos recibir en su propia tierra.
Una gira histórica por Sudamérica
El papa León XIV inició este viernes 6 de noviembre su primera gira por Latinoamérica, un recorrido de casi 30.000 kilómetros que comprenderá diez ciudades de Uruguay, Argentina y Perú.
El avión que transporta al Pontífice partió esta madrugada desde Roma con destino a Montevideo, donde será recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, en una ceremonia oficial prevista para esta tarde en la Plaza Independencia.
La gira representa uno de los acontecimientos religiosos más importantes de los últimos años en la región. Durante su recorrido, el Papa mantendrá encuentros con autoridades políticas, representantes de la Iglesia, jóvenes, trabajadores y comunidades de diferentes sectores sociales.
Argentina se prepara para recibir al Papa después de 40 años
El próximo domingo 8 de noviembre, León XIV llegará a Buenos Aires, donde comenzará una intensa agenda que incluirá encuentros institucionales, celebraciones religiosas y actividades abiertas a la comunidad.
La última visita de un Pontífice a nuestro país fue la de Juan Pablo II en 1987. Casi cuatro décadas después, la Argentina volverá a recibir a la máxima autoridad de la Iglesia católica.
Uno de los momentos centrales será la misa del lunes 9 de noviembre, a las 11.30, frente al Monumento de los Españoles, en Palermo. Antes de la celebración, el Papa recorrerá parte de la avenida del Libertador a bordo del papamóvil para saludar a los fieles.
La agenda también incluye una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, encuentros con representantes del mundo del trabajo y de distintas tradiciones religiosas, y una celebración en la Catedral Metropolitana. El martes 10 están previstas actividades en Córdoba y, por la noche, una vigilia con jóvenes en Buenos Aires. El miércoles 11 visitará un establecimiento penitenciario.
Una movilización extraordinaria, también para la economía
La dimensión de la visita puede apreciarse no solamente en las manifestaciones de fe y en los preparativos oficiales, sino también en el extraordinario movimiento de personas y actividades económicas que genera.
Según estimaciones del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, entre el 6 y el 10 de noviembre se espera la llegada de más de 1,24 millones de visitantes, con un impacto económico superior a 88 millones de dólares.
De ese total, unos 242.000 serán turistas nacionales e internacionales que permanecerán alojados en la ciudad, mientras que aproximadamente un millón serán excursionistas que llegarán para participar de las celebraciones y regresarán a sus lugares de origen sin pernoctar.
Hoteles, restaurantes, comercios, transporte y numerosos servicios se verán movilizados por esta concentración excepcional de visitantes. El Gobierno porteño también organizó actividades culturales, visitas guiadas y recorridos por templos históricos, incluyendo circuitos vinculados con la vida del papa Francisco.
Estas cifras, aunque estimativas, permiten comprender la verdadera dimensión del acontecimiento. Una visita papal trasciende lo estrictamente religioso: moviliza ciudades, instituciones, recursos públicos y privados, y convoca a multitudes que encuentran en la presencia del Pontífice un motivo de encuentro y esperanza.
Francisco, el abrazo que nos quedó pendiente
Para los argentinos, esta visita tiene además un significado muy especial.
La llegada de León XIV inevitablemente nos lleva a recordar a Francisco, nuestro compatriota Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa argentino y latinoamericano de la historia.
Durante su pontificado, millones de argentinos mantuvimos la esperanza de verlo regresar a su tierra. Imaginábamos las calles colmadas, las celebraciones multitudinarias y ese encuentro entre Francisco y el pueblo del que había surgido. Pero ese regreso nunca se produjo.
Francisco partió sin que pudiéramos darle, aquí en la Argentina, ese abrazo que tanto nos hubiera gustado ofrecerle. Un abrazo que habría expresado, más allá de las diferencias religiosas o políticas, el afecto y el reconocimiento hacia un compatriota que llegó a ocupar un lugar extraordinario en la historia mundial.
Hoy recibimos a su sucesor con respeto, entusiasmo y esperanza, pero también con el recuerdo de aquella despedida que no pudimos tener.
La visita de León XIV será un acontecimiento histórico. Y quizás también una oportunidad para que los argentinos, al recibir al nuevo Pontífice, podamos expresar algo del cariño que nos quedó pendiente con Francisco.
FUENTES: Elaboración de La Voz Disruptiva a partir de Ámbito (6/11/2026): “El Papa inicia su primera gira por Latinoamérica” y “La visita del papa León XIV generará un impacto económico superior a los u$s88 millones en Buenos Aires”. Datos de agenda y estimaciones turísticas reproducidos de dichas publicaciones.
