La iniciativa es impulsada por la Grassroots Justice Network, una red global que promueve el acceso a la justicia desde un enfoque comunitario en más de 180 países
Misiones. — La abogada y activista Patricia Ocampo fue seleccionada para participar de un programa internacional de formación impulsado por la Grassroots Justice Network, una red global de organizaciones y defensores de derechos humanos que trabaja en más de 180 países.
El programa forma parte del área de aprendizaje de la organización y está centrado en el enfoque de empoderamiento jurídico, una metodología que busca que las comunidades puedan conocer, utilizar y transformar el derecho como herramienta de acceso a derechos y justicia.
La propuesta reúne a participantes de distintas regiones del mundo y se basa en el intercambio de experiencias, la formación colaborativa y la producción de conocimiento a partir del trabajo en territorio, especialmente en contextos de vulnerabilidad social.
Sra. Binta Monya Jalloh, de la jefatura de Zimmi en Sierra Leona, dieron lugar a dos leyes pioneras que mejoran radicalmente la capacidad de las comunidades para proteger sus derechos sobre la tierra y promover el desarrollo sostenible
Desde la organización destacan que estos espacios buscan fortalecer el rol de las comunidades como actores centrales en la construcción de justicia, promoviendo sistemas más inclusivos y accesibles.
La participación de Ocampo se vincula con su trayectoria en la defensa de derechos humanos, con especial énfasis en la protección de niñas, niños y adolescentes, así como en el fortalecimiento de políticas públicas con enfoque social en la provincia de Misiones.
Este tipo de instancias internacionales permite el intercambio con organizaciones de América Latina, África y Asia, donde el acceso a la justicia presenta desafíos comunes, pero también experiencias innovadoras desarrolladas desde los territorios.
Este tipo de espacios permiten comprender que el acceso a la justicia no es solo institucional, sino también comunitario. El derecho se vuelve una herramienta viva cuando las comunidades pueden apropiarse de él y transformarlo en una herramienta de cambio social.
Para Ocampo, estas experiencias internacionales representan mucho más que una instancia de formación académica.
Creo profundamente en una justicia cercana a las personas, que pueda llegar realmente a quienes muchas veces quedan excluidos de los sistemas tradicionales. El derecho no debe ser un privilegio, sino una herramienta concreta de transformación social, expresó.
La abogada destacó además la importancia del intercambio con organizaciones y referentes de distintos países.
Poder compartir experiencias con personas que trabajan en contextos tan diversos permite ampliar la mirada, aprender nuevas estrategias y comprender que muchos de los desafíos que enfrentamos en nuestras comunidades también atraviesan otras regiones del mundo.
En ese sentido, remarcó que uno de sus principales objetivos es trasladar esos aprendizajes al trabajo territorial que desarrolla en Misiones, especialmente en la defensa de derechos y en el fortalecimiento del acceso a derechos para sectores vulnerables.
“Las transformaciones más profundas nacen cuando las comunidades conocen sus derechos y pueden participar activamente en la construcción de soluciones”, concluyó.
