A través del Decreto 315/2026, el Gobierno nacional reglamentó un punto central de la reforma laboral: un régimen que busca formalizar trabajadores no registrados mediante una fuerte reducción de cargas patronales. La medida reabre el debate sobre el costo laboral y el modelo de empleo en la Argentina.
Un paso concreto dentro de la reforma
El gobierno de Javier Milei avanzó en la implementación efectiva de la reforma laboral al reglamentar el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL).
La misma se oficializó mediante el Decreto 315/2026, publicado en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y los ministros Luis Caputo y Sandra Pettovello.
La medida apunta a un objetivo claro: incorporar trabajadores informales al sistema formal, reduciendo el costo de contratación.
El régimen estará vigente para relaciones laborales registradas entre mayo de 2026 y abril de 2027.
El núcleo de la medida: menos costo para contratar
El punto más relevante es la reducción drástica de contribuciones patronales.
Durante los primeros 48 meses, los empleadores pagarán alícuotas de apenas entre el 2% y el 3%.
Además:
– No se penaliza que el trabajador tenga otros ingresos.
– Se permite incorporar personal hasta un 80% de la nómina.
– Los beneficios no se pueden combinar con otros regímenes.
El mensaje económico es claro: contratar en blanco debe ser más barato que no hacerlo.
📌 Dato clave
Las contribuciones patronales se reducen al 2%-3% durante los primeros 4 años para nuevos empleos registrados.
Controles y límites
El esquema establece que los beneficios se pierden ante irregularidades, la fiscalización queda en manos de ARCA y se mantienen aportes obligatorios.
Un contexto clave: la reforma vuelve a escena
La reglamentación se da luego de que la Justicia habilitara nuevamente artículos centrales de la reforma laboral.
Entre los cambios vigentes figuran: modificaciones en indemnizaciones, ampliación de los servicios mínimos durante huelgas e incorporación de nuevas categorías de actividades de importancia trascendental.
También se introducen cambios en la negociación colectiva, mayor flexibilidad laboral, la eliminación del preaviso en el período de prueba y nuevas reglas para trabajadores de plataformas, que pasan a ser considerados independientes.
Qué está en juego
Más allá del detalle técnico, se trata de un cambio de lógica en el mercado laboral argentino.
El enfoque busca reducir costos, aumentar la formalización y flexibilizar relaciones laborales.
Porque debemos cambiar
La medida reabre un debate de fondo. ¿El problema es la falta de derechos o la falta de empleo formal?
El Gobierno apuesta a bajar costos para generar empleo.
Pero sin crecimiento, inversión y competitividad, la reforma puede quedar incompleta.
La formalización no se decreta. Se construye.
Fuente: Elaboración propia en base a información publicada por Ámbito Financiero el 4 de mayo de 2026.
