Un consorcio integrado por PAE, YPF y Pampa Energía, entre otros, adjudicó la construcción del gasoducto a la empresa argentina Víctor Contreras y la italiana SICIM.Las constructoras Techint y SACDE, de Paolo Rocca y la familia Mindlin, quedaron afuera. Antes la empresa de los Rocca había perdido la licitación de los tubos y la ganadora fue una empresa india.
El consorcio Southern Energy, a cargo del primer proyecto de exportación de Gas Natural Licuado de la Argentina a gran escala, adjudicó la construcción del gasoducto dedicado a las empresas Víctor Contreras y la italiana SICIM. Asimismo, encargó a Oilfield Production Services (OPS) la instalación de una planta compresora.
De esta forma, Techint volvió a perder uno de los negocios más importantes del año, luego de quedar afuera a principios de 2026 de la fabricación de los tubos ante la empresa india Welspun.

Los caños para el gasoducto de Southern Energy (SESA) serán de Welspun, y la construcción quedó a cargo de Víctor Contreras y SICIM.
Según pudo saber Clarín, las constructoras Víctor Contreras y SICIM ganaron los 3 tramos troncales por un total de 471 kilómetros con una oferta cercana a los 530 millones de dólares, mientras que OPS se alzó con la planta compresora a cambio de unos US$ 95 millones.
La obra del año: el gasoducto “dedicado”
Junto a otros trabajos que no formaron parte de esta licitación, la obra completa del gasoducto dedicado a las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL) tiene un costo cercano a los 1.300 millones de dólares.
El gasoducto, licitado por el vehículo de inversión San Matías Pipeline, irá desde Tratayén, en Neuquén -en el “corazón” de Vaca Muerta- hasta el Golfo San Matías, en Río Negro, con una capacidad de transporte de gas natural de 27 millones de m3 por día (MMm3/d).

La propuesta de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Víctor Contreras y SICIM resultó un 15% más barata -con unos US$ 80 millones de diferencia- que la del consorcio Techint – Sacde. Atrás también quedó la unión de la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y la local Contreras Hermanos.
Las constructoras de Paolo Rocca y la familia de Marcelo y Damián Mindlin hicieron el gasoducto de Vaca Muerta en 2023, la ampliación de Oleoductos del Valle (Oldelval) en 2024 y están terminando el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) este año, pero ahora se quedaron sin esta continuidad del negocio.
Asimismo, Pumpco, de los hermanos Mas -dueños del Inter Miami, el club donde juegan los campeones del mundo Leo Messi y Rodrigo de Paul-, sumó otra derrota en licitaciones petroleras y sigue sin poder ingresar a la Argentina. Anteriormente había perdido la reversión del gasoducto Norte y el VMOS.
En tanto, OPS -propiedad del empresario Carlos Pérez, dueño del diario Río Negro y con creciente desarrollo de negocios en Neuquén– le ganó a la propia Sacde, BTU -también con experiencia reciente en gasoductos-, Pecom -de la familia Perez Companc- y la constructora Contreras Hermanos. La planta compresora se instalará en el kilómetro 80 de la traza, con 46.000 HP de potencia.
La construcción privada, en movimiento
Southern Energy (SESA) es un consorcio formado por Pan American Energy (PAE, de los Bulgheroni) en un 30%; YPF, en un 25%; Pampa Energía (de los Mindlin y sus socios), en un 20%; la británica de capitales alemanes Harbour Energy, en un 15%; y la noruega Golar LNG, dueña de los buques, en un 10%-.
La empresa cuenta con la protección jurídica del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con desembolsos que llegarán a US$ 15.000 millones en las próximas décadas. De ellos, US$ 2.441 millones se volcarán hasta abril de 2027.
Las obras comenzará a mediados de este año y deberán estar listas poco antes de la mitad de 2028, cuando llegue a las costas de Río Negro el barco de licuefacción de gas natural MK II, que se está reconvirtiendo en China.
Previamente, a partir de la primavera de 2027, SESA venderá gas licuado por un equivalente a 2,45 millones de toneladas métricas por año (MTPA) o unos 11,5 millones de m3 diarios de gas natural mediante el buque Hilli Episeyo, que está terminando un contrato en Camerún este año y luego irá a un astillero de Singapur para prepararlo antes de su llegada a la Argentina.
Con ambos barcos en operación, la capacidad de licuefacción de gas trepará a 6 MTPA -unos 27 MMm3/d, o el equivalente al 20% de la producción nacional promedio actual. Así, el negocio de ventas al exterior sumará unos 2.500 millones de dólares por año.
El consorcio liderado por PAE ya se hizo de un contrato de exportación de GNL a la empresa pública alemana Securing Energy for Europe (SEFE) por 2 MTPA durante 8 años. Y ahora sigue negociando por obtener nuevos demandantes, entre los que podrían estar Brasil, China, India, Corea del Sur, Japón y hasta la propia Argentina en los picos de demanda de invierno.
Fuente: Con información de Clarín y medios digitales
