La disolución de MisioPharma SE expone algo más profundo que el fracaso de una empresa estatal: revela la falta de planificación, la opacidad en la gestión y una nueva ilusión productiva que termina sumándose a la larga lista de frustraciones económicas de la provincia, con actividades que fueron y ya no son.
Un proyecto ambicioso… sobre bases poco claras
En el año 2020 se creó MisioPharma como empresa del estado provincial, con una vigencia de 99 años y objetivos amplios en sus aspectos productivos, industriales, sociales, de comercialización e incluso de ocupación territorial. Sin embargo, ya desde el inicio se ignoró la existencia de un plan de negocios serio y detallado y se minimizó el costo de inversión en una actividad altamente compleja.
Dos años después: complejidad técnica y escala limitada
Para el 2022, el proyecto mostraba avances, pero sin validaciones completas ni escala industrial. Se reconocía sí, por las manifestaciones de los responsables del desarrollo del plan, que sería un desarrollo “a pequeña escala industrial”.
La entrega simbólica
Para fines del año 2022 se anunciaron entregas, sin precisión de volumen ni calidad, reforzando una comunicación más política que productiva.

Producción agrícola sin correlato industrial
En el 2023 y sucesivos, el foco pasó al cultivo del cannabis, con informes sobre los avances y ajustes en la tecnología a campo donde se lograron mejoras importantes, pero sin evidencias claras de producción sostenida de aceite, ni de su calidad, ni de gestiones para la habilitación de su comercialización.
El cierre
En abril del 2026 se disolvió sorpresivamente la empresa, reconociendo que “el producto puede conseguirse más barato en el mercado” . Como argumento adicional, se adjudicó responsabilidad a la situación financiera del momento y a la “actual política económica nacional”.
Promesa vs. Realidad
| Promesa | Realidad |
| Proyecto a 99 años | Duró 6 años |
| Escala industrial | Escala piloto |
| Alternativa productiva | Sin impacto real |
| Bajo costo inicial | Altos costos estructurales |
| Autonomía provincial | Compra afuera de Misiones / importación más barata |
El fracaso no fue por el cannabis, fue por un patrón que se repite.
Se ilusiona a productores con nuevas alternativas que no tienen sustento económico real. Así desaparecieron actividades, algunas casi antes de nacer como la Frutilla y la Jatropha, otras son recuerdos como el Tung, el Azúcar o las Esencias y hoy, sectores como el Té y el Citrus muestran señales de agotamiento.
MisioPharma SE se suma a esa misma lógica: promesas sin planificación, inversiones sin resultados y silencio sobre los costos. El problema es que quienes diseñan estos proyectos no funcionan. Y cuando los que no funcionan siguen tomando decisiones, los resultados son siempre los mismos: ilusiones, gasto público dilapidado y fracaso.
Estos funcionarios definitivamente no funcionan.
Fuente: LVD
