Tabaco 2026: comenzó el acopio en Misiones, pero el conflicto por el precio volvió a surgir

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Tras días de negociaciones reservadas, reuniones formales y reclamos paralelos, la campaña tabacalera 2026 arrancó en Misiones atravesada por un nuevo conflicto: un precio acordado lejos de las expectativas de muchos productores, la exclusión de los autoconvocados de la mesa oficial y, como desenlace, medidas de fuerza que obligaron a suspender momentáneamente el inicio del acopio en Alem.

Un acuerdo tardío y bajo tensión

Luego de varios días de incertidumbre, el precio del tabaco Burley para la campaña 2026 quedó definido en una reunión realizada en Leandro N. Alem, con un formato reservado y con información que comenzó a circular recién horas después entre productores y cooperativas.

El valor fijado para la categoría B1F —máxima calidad— fue de $4.062 por kilo, lo que representa un incremento del 30% respecto del precio inicial de la campaña anterior, cuando había sido de $3.125. Con ese valor, el promedio estimado de compra rondaría los $3.400 por kilo, aunque, según cálculos difundidos por los propios productores, el ingreso real efectivo podría descender hasta $3.249,60, dependiendo de la grilla de clasificación y la calidad final del tabaco entregado.

El acuerdo habilitó formalmente el inicio del acopio desde este lunes 2 de febrero.

Quiénes firmaron y quiénes quedaron afuera

El acta fue suscripta por autoridades provinciales, gremios tabacaleros reconocidos y representantes de empresas y cooperativas. Participaron el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; el subsecretario de Tabaco, Carlos Federico Pereira; y los presidentes de las principales entidades del sector.

Del lado productivo institucional estuvieron la Asociación Plantadores de Tabaco de Misiones, la Cámara del Tabaco de Misiones y ACTIM. También firmaron representantes de cooperativas y empresas como la Cooperativa Tabacalera de Misiones (CTM), Alliance One, Massalin Particulares y Blasa.

Pero, como viene ocurriendo desde hace varias campañas, los productores autoconvocados o “no pertenecientes a los gremios” no tuvieron participación formal en la negociación, pese a ser quienes vienen expresando con mayor crudeza el malestar por la rentabilidad del cultivo.

Volúmenes, Brasil y bocas de acopio que no abrirán

Uno de los puntos más discutidos durante la negociación fue la cantidad de tabaco disponible. Mientras las empresas planteaban una producción cercana a los 39 millones de kilos, los gremios sostenían cifras próximas a los 30 millones. El número final que se impuso como referencia fue intermedio: entre 35 y 36 millones de kilos, dato clave para la definición del precio.

Al mismo tiempo, se confirmó que al menos cuatro bocas de acopio no serán habilitadas esta campaña por arrastrar deudas con productores de años anteriores. En varios casos, esas empresas habían apostado en la campaña pasada a colocar tabaco en Brasil por vías informales, alternativa que hoy aparece prácticamente cerrada por la caída de precios en el país vecino y el mayor control comercial.

Ese cierre de la “válvula brasileña” vuelve a dejar al productor misionero atado casi exclusivamente al mercado interno y a las condiciones que imponen empresas y cooperativas.

Autoconvocados: del reclamo al bloque

En este contexto, los llamados productores “autoconvocados”, encabezados por Maximiliano Hoff, pasaron del reclamo formal a la acción directa.

Primero cuestionaron que el Gobierno provincial insistiera en iniciar el acopio sin precio definido, como ocurrió en la campaña anterior. Luego, una vez fijado el valor, manifestaron su rechazo por considerarlo insuficiente frente a los costos de producción, que estiman entre $3.800 y $4.000 por kilo.

Finalmente, este lunes 2 de febrero, un grupo de productores bloqueó al medio día el ingreso a la Cooperativa Tabacalera de Misiones en Alem, obligando a suspender el inicio del acopio. Según Hoff, el precio acordado no cubre los costos y consolida un esquema en el que el productor queda como la variable de ajuste.

Desde la CTM confirmaron la suspensión momentánea de la recepción de tabaco, mientras que otras empresas anunciaron que comenzarán a acopiar en los próximos días.

Opiniones divididas dentro del sector

No todos los productores comparten la estrategia de confrontación directa. Algunos consideran que el precio logrado está dentro de lo posible en un contexto regional adverso y con referencias brasileñas a la baja, aunque reconocen que difícilmente permita mejorar la rentabilidad del cultivo.

La fractura interna del sector vuelve a quedar expuesta: entre quienes aceptan un acuerdo “posible” y quienes denuncian que ese acuerdo consolida un modelo inviable para el pequeño productor.

Un modelo con signos de agotamiento y la ausencia de ideas nuevas

El inicio del acopio de tabaco 2026 en Misiones deja una postal conocida: un acuerdo celebrado por las instituciones, cuestionado por los productores de base y defendido con argumentos técnicos que ya no alcanzan para explicar el malestar en las chacras.

El problema de fondo no puede atribuirse al actual Gobierno nacional ni a las políticas de desregulación impulsadas por la gestión de Javier Milei. La dificultad es más profunda y, sobre todo, más local: la persistencia de modelos productivos agotados, sin innovación, sin estrategias de agregado de valor y sin propuestas concretas que permitan mejorar el ingreso del productor.

Como ocurre con otras producciones, el tabaco vuelve a mostrar una estructura que se limita a administrar la escasez y a negociar precios de supervivencia, pero que no ofrece ninguna visión de futuro. Mientras no se discuta en serio cómo transformar la producción, diversificar riesgos y construir competitividad real, cada campaña volverá a empezar del mismo modo: con tabaco en la chacra, actas firmadas en Alem y productores cada vez más desilusionados con un sistema que no les ofrece horizonte.

Fuente: LVD y medios digitales