Pymes: de la resistencia a la ofensiva, el debate que Argentina necesita dar

Economía Nacional Política

Empresarios de todo el país se reunieron en Mendoza y pusieron el foco donde pocas veces se pone: impuestos, financiamiento y costos reales para competir en una economía abierta. Más que pedir un dólar alto o más protección, el eje estuvo en cómo sobrevivir y crecer bajo las nuevas reglas.

Un encuentro con un cambio de tono

El fin de semana, en la fábrica de INCA en San Rafael (Mendoza), pymes de distintos rubros —alimentos, textil, gastronomía, servicios basados en el conocimiento y comercio— se reunieron en el marco del Encuentro INCA organizado por el Movimiento Nacional Pyme (MONAPY).

El espíritu del encuentro fue claro: pasar de la resistencia a la ofensiva, instalando una agenda concreta ante la política y la sociedad.

En un contexto donde el debate económico viene girando en torno a inflación, ajuste fiscal y apertura comercial, el encuentro puso el foco en el día a día productivo.

Reforma laboral: no alcanza

Sobre la reforma laboral hubo coincidencia en que es positiva pero insuficiente. Empresarios señalaron que la baja de la inflación mejoró la previsibilidad en la cadena de pagos, pero la caída del consumo sigue siendo el problema central.

Sin ventas, no hay empleo nuevo, por más flexibilización que exista.

Apertura e importaciones: competir con el mundo, pero ¿en qué condiciones?

La empresa INCA explicó que plantó 40% menos de superficie de tomate que el año anterior debido a la caída del consumo y el aumento de importaciones. En 2025 las importaciones de tomate y derivados crecieron 40,9% respecto de 2024 y casi 150% frente a 2023.

La competencia no es solo comercial, sino estructural. Mientras en China ciertos costos energéticos son subsidiados, en Argentina la energía, la presión fiscal y los costos financieros conforman una estructura mucho más pesada.

La pregunta de fondo es si el problema es la apertura o los costos internos.

El verdadero núcleo del reclamo: presión impositiva

El eje central del reclamo fue la carga tributaria. Empresarios estimaron que, sumando impuestos nacionales, provinciales, tasas municipales, saldos a favor no devueltos y costos financieros, la presión efectiva puede rondar el 65%.

La competitividad no depende solo del tipo de cambio ni del cierre de importaciones, sino de revisar impuestos distorsivos y costos regulatorios.

El financiamiento, la otra restricción

En plena cosecha, empresarios señalaron la falta de crédito productivo. Aunque hubo gestiones ante el Banco Nación y el Ministerio de Economía, no hubo respuestas concretas.

La macro se ordena, pero el crédito productivo sigue siendo escaso y caro.

Un mensaje que interpela también a Misiones

El encuentro dejó una señal clara: discutir costos estructurales más que pedir protección. En Misiones, la semana pasada, en una reunión del sector yerbatero en el interior provincial, se insistió en pedir a la Nación la vuelta atrás con el decreto 70/23, la restauración de las atribuciones quitadas al INYM y la fijación de precios obligatorios y rentables para la materia prima.

Esa postura representa una verdadera vuelta atrás que no tiene posibilidades reales de éxito en el marco actual. La provincia acompaña ese reclamo, evitando discutir temas de fondo como la aduana paralela, los impuestos distorsivos sobre Ingresos Brutos, tasas municipales confiscatorias y, más grave aún, la ausencia de una política agropecuaria moderna y clara en las últimas dos décadas.

Si la apertura y la desregulación son el nuevo marco, la discusión pendiente es cómo adecuar nuestras estructuras productivas para competir.

Mirando el futuro

El empresariado pyme empieza a discutir productividad y estructura de costos más que exclusivamente tipo de cambio y protección.

La verdadera ofensiva no es contra el mercado, sino contra nuestras propias ineficiencias estructurales.

Desde LVD sostenemos que la competitividad no se declama: se construye con reformas internas, transparencia fiscal y modernización productiva.

Fuentes: Ámbito Financiero – Aporte y análisis: La Voz Disruptiva.