Qué cambió en la ley y qué aspectos clave hay que tener en cuenta
Columna Semanal
Por Dra. Sandra Báez
En la Argentina, el divorcio es hoy un trámite más simple que en el pasado. Desde la reforma del Código Civil y Comercial, no es necesario invocar causas ni culpas: alcanza con que una o ambas personas expresen su voluntad de poner fin al matrimonio.

El eje del proceso está en la propuesta reguladora, donde se acuerdan cuestiones como la división de bienes y, si hay hijas o hijos, el cuidado personal, el régimen de comunicación y la cuota alimentaria. Cuando existe acuerdo, el trámite suele ser rápido y menos desgastante.
Es importante remarcar que el divorcio no extingue la responsabilidad parental. Separarse como pareja no significa dejar de ejercer derechos y obligaciones como madres y padres. El interés superior de niños, niñas y adolescentes guía todas las decisiones judiciales.
Si bien el marco legal facilita el acceso al divorcio, el asesoramiento jurídico resulta clave para garantizar acuerdos justos y evitar conflictos futuros. Divorciarse no es fracasar: muchas veces es la forma más responsable de reorganizar la vida y cuidar los vínculos desde otro lugar.
Dra. Sandra Báez es Abogada, técnica en Educación y Seguridad Vial. Se desempeña como consultora y asesora, con sólida formación técnica y experiencia profesional en el abordaje de problemáticas jurídicas, educativas y de seguridad vial, orientadas a la prevención y a la gestión responsable de derechos.
