Yerba mate: actualizan la tarifa de corresponsabilidad gremial y crece el debate en el sector

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Desde el 1° de abril entrarán en vigencia nuevos valores de la tarifa sustitutiva del Convenio de Corresponsabilidad Gremial para la actividad yerbatera. La actualización, vinculada a las nuevas escalas salariales rurales, reaviva el debate entre productores que cuestionan el costo en un momento de fuerte caída de precios de la hoja verde.

El Gobierno nacional oficializó la actualización de la tarifa sustitutiva del Convenio de Corresponsabilidad Gremial para el sector yerbatero de Misiones y Corrientes, un mecanismo que reemplaza el pago directo de aportes y contribuciones laborales por un monto incluido en la comercialización de la materia prima.

La medida fue establecida mediante la Disposición 3/2026, publicada en el Boletín Oficial, y fija los nuevos valores que deberán aplicarse a partir del 1° de abril de 2026. Corresponsabilidad gremial

El acuerdo fue suscripto entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las entidades representativas de la actividad yerbatera.

Los nuevos valores establecidos son:

ConceptoTarifa
Tarifa sustitutiva de hoja verde$41,93580 por kg
Hoja verde equivalente a yerba mate canchada$115,36539 por kg
Tarifa sustitutiva secado de yerba mate canchada$7,7412 por kg
Tarifa sustitutiva completa de yerba mate canchada$123,10666 por kg

Estos montos se aplican en el momento de la comercialización de la producción y sustituyen los aportes que normalmente deberían realizarse al sistema de seguridad social por los trabajadores rurales.


Qué es la corresponsabilidad gremial

Los Convenios de Corresponsabilidad Gremial fueron creados por la Ley 26.377 y reglamentados por el Decreto 1.370/2008 con el objetivo de formalizar el trabajo rural en actividades con alta informalidad.

En sectores como el yerbatero, donde la cosecha involucra a miles de trabajadores temporarios, el sistema busca simplificar la registración laboral.

El mecanismo funciona de la siguiente manera:

  • En lugar de que cada productor pague aportes y contribuciones por cada trabajador contratado.
  • Se establece una tarifa por kilogramo producido o comercializado.
  • Esa tarifa se integra al precio de la materia prima y se destina al financiamiento del sistema de seguridad social.

El objetivo original fue reducir el trabajo informal, asegurar aportes previsionales y facilitar el acceso de los trabajadores rurales a la cobertura social. Corresponsabilidad gremial

El sistema se implementó mediante acuerdos entre sindicatos, productores, industria y el Estado.


Por qué se actualizan los valores

La actualización anunciada responde principalmente a la necesidad de adecuar la tarifa a las nuevas escalas salariales del sector rural.

La Comisión Nacional de Trabajo Agrario, mediante la Resolución 276/2025, fijó nuevas remuneraciones mínimas para la actividad yerbatera con vigencia entre octubre de 2025 y marzo de 2026.

Además, en el cálculo se contemplaron cambios en el esquema de contribuciones patronales vinculados a la Ley 27.541 y al Decreto 128/2019, que establecen mecanismos de detracción sobre las contribuciones al sistema previsional. Corresponsabilidad gremial


Un sistema cada vez más cuestionado

Aunque el sistema fue pensado originalmente como una herramienta para ordenar la registración laboral, en los últimos años se ha transformado en un tema de fuerte discusión dentro de la cadena yerbatera.

Muchos productores consideran que la tarifa funciona en la práctica como un costo adicional fijo, independiente de la rentabilidad del cultivo.

El cuestionamiento se profundiza en el contexto actual del sector:

  • caída del precio de la hoja verde
  • sobreoferta de materia prima
  • dificultades de comercialización
  • cosecha parcialmente paralizada en algunas zonas

En ese escenario, algunos productores señalan que el sistema terminó operando como un cargo obligatorio que impacta directamente sobre el ingreso del productor, más allá de la situación del mercado.

Incluso dentro del propio sector se reconoce que, tras varios años de implementación del sistema, la informalidad laboral en la cosecha no desapareció completamente, lo que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre su eficacia.


Una discusión que vuelve al centro del debate yerbatero

La actualización de la tarifa vuelve a mostrar una de las tensiones estructurales del sector: cómo financiar la formalización laboral sin agravar los costos de producción en un cultivo que atraviesa ciclos recurrentes de crisis de precios.

Mientras algunos actores defienden el sistema como una herramienta necesaria para sostener derechos laborales en el ámbito rural, otros plantean que el esquema debería revisarse para adaptarlo a la realidad económica actual del productor.

En un contexto de incertidumbre en la cadena yerbatera, la corresponsabilidad gremial vuelve así a instalarse como uno de los temas sensibles de la estructura de costos del sector.


Fuente: Disposición 3/2026 – Boletín Oficial; Diario Primera Edición; elaboración periodística LVD.