Industria textil: Apertura vs. “cancha desnivelada”, un debate que vuelve a desnudar las tensiones de la economía argentina

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El cruce entre el Gobierno nacional y la industria textil, amplificado esta semana en redes sociales y medios, reabrió una discusión de fondo que atraviesa a la Argentina desde hace décadas: cómo integrarse al mundo, cómo competir con altos costos internos y qué lugar debe ocupar el Estado frente a la producción y el empleo.

El punto de partida: consumo, precios y una señal política

El debate se activó tras declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien reconoció públicamente que “nunca compró ropa en Argentina”. La frase fue interpretada por el sector textil como algo más que una opinión personal: una señal política sobre la mirada del Gobierno respecto de los precios, la calidad y la competitividad de la producción local.

La respuesta del sector: impuestos, costos y empleo

Desde la industria textil, la respuesta giró en torno a un argumento recurrente: la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones frente a productos importados cuando la carga impositiva, los costos laborales no salariales y la presión regulatoria encarecen la producción local.

Sturzenegger y el giro conceptual del debate

El intercambio tomó otra dimensión cuando intervino el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, con un extenso mensaje público. Allí apuntó directamente al razonamiento de la “cancha desnivelada”, cuestionando la idea de que la baja de impuestos deba preceder necesariamente a la apertura comercial.

Teoría económica y ventajas comparativas

Para sostener su postura, el funcionario recurrió a la teoría clásica del comercio internacional y citó a David Ricardo. Desde esa perspectiva, explicó que las diferencias de productividad entre países no anulan los beneficios del comercio, sino que los refuerzan.

Impuestos, productividad y salarios

Uno de los puntos más polémicos fue la relación entre impuestos y salarios. Para Sturzenegger, la carga fiscal y regulatoria actúa como una merma directa de la productividad, reduciendo el ingreso real de trabajadores y empresas.

La réplica empresaria: transición y realismo

Desde la industria, Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, cuestionó la visión oficial al advertir que una apertura acelerada, sin una transición ordenada, puede provocar cierres de fábricas y pérdida de empleo.

Un debate que trasciende al textil

Más allá del sector de la indumentaria, el cruce dejó al descubierto una tensión estructural de la economía argentina: cómo compatibilizar apertura comercial, competitividad, empleo y salarios en un país con alta presión fiscal.

Dos miradas, una pregunta abierta

Como tantas veces en la historia argentina, el debate vuelve a oscilar entre apertura y protección, mercado y Estado. El desafío pendiente parece ser construir una transición creíble que permita competir sin destruir lo que todavía existe.

Fuente: elaboración propia de La Voz Disruptiva a partir de una nota publicada por INFOBAE.