En silencio y lejos de los grandes titulares, técnicos del INTA Misiones vienen trabajando desde hace dos años en un ambicioso programa que incorpora inteligencia artificial, big data y agricultura de precisión a los cultivos de yerba mate, té y forestales. Un paso clave para que la chacra misionera empiece a transitar la era digital.
Durante mucho tiempo, cuando se hablaba de agricultura digital, inteligencia artificial o big data, esos conceptos parecían reservados para la Pampa Húmeda, los grandes pooles de siembra o las zonas núcleo del país con sus cultivos tradicionales. En Misiones, donde predominan las chacras familiares y los cultivos propios y específicos de las economías regionales, la pregunta era inevitable: ¿en qué etapa de esa evolución estamos?
La respuesta llegó de manera inesperada. Un equipo del INTA Cerro Azul, liderado por el ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Aplicadas Orlando Rodríguez Mata, viene desarrollando desde hace dos años un programa concreto de Agricultura 4.0, adaptado a la realidad productiva de la provincia.
¿Qué es la Agricultura 4.0?
La llamada Agricultura 4.0 es la etapa en la que la producción agropecuaria comienza a tomar decisiones basadas en datos y no solo en la experiencia o la intuición. Combina imágenes satelitales, inteligencia artificial, sistemas de información geográfica, sensores y análisis de grandes volúmenes de información (big data). El objetivo no es reemplazar al productor, sino ayudarlo a decidir mejor.
Big data: cuando los datos empiezan a trabajar para la chacra
Hablar de macro datos puede sonar lejano, pero significa recolectar información del campo, ordenarla y transformarla en mapas y recomendaciones concretas que permitan anticiparse a problemas y optimizar recursos.

Alfabetización AgTech: aprender para usar
Uno de los principales aportes del programa fue entender que el mayor obstáculo no es la tecnología sino el acceso al conocimiento. Por eso se diseñó un programa de Alfabetización AgTech, pensado para que las herramientas queden en la chacra y se usen de forma cotidiana.
Zonas agroecológicas y Alfabetización APEX
El trabajo comenzó dividiendo la región yerbatera y tealera en seis zonas agroecológicas homogéneas. Sobre esa base se implementó la primera etapa de capacitación, llamada Alfabetización APEX, donde se introdujo el uso práctico de herramientas digitales accesibles.
Chacras digitales y generación de datos
Las chacras digitales funcionan como espacios de prueba reales, donde la tecnología se aplica en condiciones productivas concretas. Allí se generan datos que luego se traducen en mapas de rendimiento, afectación por heladas o estrés hídrico.
Internet de las Cosas, logística y mapas de prescripción
Sensores, monitoreos y fotografías tomadas con celulares permiten alimentar modelos de inteligencia artificial que ayudan a reorganizar la cosecha, definir rutas logísticas y aplicar insumos solo donde son necesarios.
Más allá de la yerba: forestales y futuro
Estas metodologías ya se están extendiendo al sector forestal, con tecnologías como LIDAR para estimar biomasa y planificar mejor la producción.
Volver al futuro
Más allá de lo técnico, el mensaje es profundamente político y, sobre todo, optimista. Misiones está empezando a transitar la agricultura digital con un enfoque realista, gradual y adaptado a su estructura productiva, demostrando que la innovación no es patrimonio exclusivo de las grandes regiones agrícolas del país.
Este proceso dialoga con debates previos sobre la evolución de la agricultura argentina y la llamada “agricultura digital”, como los planteados por el ingeniero Héctor Huergo para la Pampa Húmeda. La diferencia es sustancial: aquí el futuro no se discute, se construye en el presente, lote por lote, chacra por chacra.
En un contexto donde abundan diagnósticos pesimistas sobre las economías regionales, encontrar instituciones públicas y profesionales del siglo XXI pensando soluciones concretas para productores reales es, sin exagerar, una de las mejores noticias de este enero de 2026.
Fuente: Nota original publicada por Primera Edición – INTA Cerro Azul.
