Tras más de 26 años de negociaciones, los países del Mercosur y la Unión Europea firmaron en Asunción uno de los acuerdos de asociación más importantes del mundo. Con la presencia del presidente Javier Milei y el respaldo de los principales líderes regionales y europeos, el entendimiento abre un nuevo escenario de integración comercial, inversiones y exigencias de calidad que desafían y, al mismo tiempo, potencian a las economías regionales como Misiones.
Una ceremonia cargada de simbolismo regional y global
La firma del acuerdo se realizó este jueves al mediodía en el Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central del Paraguay, en Asunción, en el marco de la presidencia pro tempore paraguaya del Mercosur. El acto reunió a los presidentes de Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia, además de las máximas autoridades de la Unión Europea.

Milei: apertura, dinamismo y una señal clara al mundo
En un breve pero contundente discurso, el presidente Javier Milei calificó al acuerdo como el logro más importante en la historia del Mercosur y lo presentó como una señal clara de que la Argentina vuelve a integrarse activamente al comercio global.
Europa y la dimensión geopolítica del acuerdo
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el acuerdo consolida a la Unión Europea como principal inversor extranjero en la región, y subrayó su valor geopolítico en un contexto global cada vez más competitivo.
¿Qué es el acuerdo Mercosur–Unión Europea?
El acuerdo crea uno de los espacios económicos integrados más grandes del mundo, con cerca de 700 millones de habitantes y aproximadamente el 25% del PBI global.
Oportunidades para productos misioneros
Para Misiones, el acuerdo abre oportunidades concretas para la yerba mate, el té, la forestoindustria, bebidas e infusiones, con un beneficio arancelario del 99,5% para las exportaciones agroindustriales.
Yerba mate: una luz en medio de la sobreoferta
El acuerdo aparece como una vía para canalizar la superproducción yerbatera, apostando a calidad, diferenciación y valor agregado para acceder a mercados exigentes.
Un acuerdo que abre puertas y exige madurez
La firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea no es un punto de llegada, sino el verdadero punto de partida. La apertura de uno de los mercados más grandes, desarrollados y exigentes del mundo implica una oportunidad histórica, pero también una enorme responsabilidad para los países y las regiones productivas que aspiren a aprovecharla.
Desafío para Misiones
Para Misiones, el desafío es profundo y estructural. Acceder al mercado europeo exige elevar de manera sostenida los estándares de calidad, trazabilidad, certificaciones sanitarias y ambientales, sostenibilidad productiva y cumplimiento normativo. Nada de esto ocurre de forma automática ni se resuelve con la sola firma de un tratado. Requiere inversión, planificación, capacitación, innovación tecnológica y una articulación inteligente entre el sector privado y el Estado.
El riesgo sería creer que el acuerdo, por sí solo, resolverá los problemas de competitividad. Por el contrario, todo comienza ahora. La tarea que se abre es titánica: modernizar procesos, ordenar cadenas productivas, profesionalizar la gestión, agregar valor y construir una cultura exportadora acorde a consumidores sofisticados y exigentes.
Si Misiones logra asumir este desafío con madurez, el acuerdo UE–Mercosur puede convertirse en una verdadera palanca de desarrollo, inversiones y empleo. De lo contrario, la oportunidad pasará de largo. La puerta está abierta; ahora comienza el trabajo para estar a la altura de las circunstancias.
Fuente: Con información de INFOBAE , LVD y medios digitales
