**La Cámara de Representantes sancionó la adhesión de Misiones al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta nacional que otorga beneficios fiscales y cambiarios a proyectos superiores a los 200 millones de dólares. La provincia busca atraer capitales en sectores estratégicos como forestoindustria y energía.**
En su sesión de este jueves por la noche, la Legislatura de Misiones aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), previsto en la Ley Nacional N.° 27.742, más conocida como Ley de Bases. El régimen, impulsado por el Gobierno Nacional, está diseñado para atraer inversiones extranjeras de gran escala, superiores a los 200 millones de dólares, ofreciendo ventajas impositivas, cambiarias y aduaneras en sectores considerados estratégicos.
La iniciativa aprobada en el recinto integró propuestas de distintos bloques políticos, incluyendo el proyecto del Poder Ejecutivo provincial y los aportes de las diputadas Analia Labandoczka, Lilia Torres y el ex legislador Pedro Puerta. Este consenso fue destacado por la diputada Suzel Vaider, quien subrayó que el RIGI es una herramienta clave para atraer proyectos de inversión que generen exportaciones, empleo calificado y transferencia de tecnología.
El RIGI contempla beneficios de estabilidad normativa durante 30 años para los inversores y exige la constitución de un Vehículo de Proyecto Único (VPU). El plazo de adhesión a este régimen vence el 8 de julio de 2026, lo que abre una ventana de oportunidades para aquellas empresas interesadas en desarrollar iniciativas productivas en Misiones.
En el debate legislativo, los fundamentos de la adhesión giraron en torno al potencial de Misiones para atraer capitales en forestoindustria, energía y turismo. Labandoczka destacó que el régimen permitirá sumar ventajas regulatorias y tributarias a las condiciones naturales de la provincia, mientras que Torres puso el acento en las posibilidades de nuevas inversiones en infraestructura energética y de transporte.
El sector foresto industrial aparece como uno de los principales beneficiarios. Misiones concentra más de 350.000 hectáreas forestadas, y cuenta con una cadena de valor consolidada en celulosa, papel, cartón, MDF, laminados y madera aserrada. Además, la provincia fue pionera en la generación de energía renovable a partir de biomasa forestal, con proyectos que hoy se expanden y que podrían encontrar en el RIGI un estímulo decisivo para su consolidación.
Ejemplos recientes de inversiones muestran el potencial de la región. En Corrientes, se inauguró el aserradero ACON Timber, con una inversión cercana a los 300 millones de dólares, y la planta de biomasa San Alonso del Grupo Insud. En Misiones, en tanto, se destacan la nueva planta de bolsas kraft de Papel Misionero en Puerto Mineral (unos 80 millones de dólares) y la modernización de la planta de celulosa de Arauco en Puerto Esperanza, que superó los 200 millones de dólares.
La adhesión de Corrientes al RIGI en 2024 no se tradujo aún en inversiones efectivas, lo que plantea un interrogante sobre el verdadero impacto de este régimen. No obstante, la dirigencia política misionera apuesta a que las condiciones locales –recursos humanos capacitados, provisión de materia prima y disponibilidad energética– conviertan a la provincia en un destino más atractivo para el desembarco de capitales internacionales.
Desde el sector privado, la Asociación Forestal Argentina (AFOA) ya había anticipado que existen oportunidades de inversión en el país por hasta 6.000 millones de dólares en el mediano plazo, siendo Misiones y Corrientes las provincias con mayor potencial de captar esos fondos. La clave, señalan los analistas, será si las ventajas del régimen logran compensar los desafíos de la coyuntura macroeconómica argentina.
Queda abierta la incógnita sobre si el RIGI será realmente el motor de nuevas inversiones o si, como ocurrió en Corrientes, los beneficios permanecerán en el plano de la expectativa.
En definitiva, la decisión de la Legislatura coloca a Misiones en el grupo de provincias que buscan posicionarse como receptoras de grandes proyectos internacionales. La forestoindustria y la energía aparecen como los sectores más dinámicos para beneficiarse de este régimen, aunque el resultado dependerá de la capacidad de la provincia para convertir las ventajas legales en oportunidades económicas concretas.
Fuente: LVD y medios digitales