A pesar del alivio con la eliminación de los derechos de exportación para las economías regionales. Sigue sin haber soluciones para el té y la yerba.
El gobierno nacional anunció el jueves por la tarde una medida muy esperada por el sector agropecuario. En la voz de su Ministro de Economía Luis Caputo, se anunció que los principales granos que se exportan gozarán de una reducción temporal de derechos de exportación y paralelamente, anunció la eliminación total de las retenciones a las economías regionales, una medida que beneficiará a sectores como el tabaco, arroz, azúcar, algodón, industria forestal y cueros bovinos. Sin embargo, esta decisión no tuvo un impacto significativo en las producciones de té y yerba mate, ya que estos productos ya estaban exentos de retenciones.

Klingbeil: No hay solución para los problemas
A pesar de la expectativa generada por el anuncio, en Misiones los productores expresan su preocupación. Cristian Klingbeil, productor de té y yerba mate, señaló -en medios periodísticos- que la medida no soluciona los problemas estructurales que afectan al sector.
“Acá seguimos igual de complicados”, asegura Klingbeil. Lo que el referente yerbatero está argumentando es una realidad distinta a las economías que también cargan con una elevada presión fiscal y siguen sufriendo por caída de consumo interno, suba de costos, y en particular en yerba mate, una coyuntura complicada luego de la desregulación del sector. Según él, “la eliminación de retenciones es positiva para algunas economías, pero no representa una solución para los productores“.
Un año complicado para la yerba mate
El 2024 fue un año difícil para el sector yerbatero. “Los productores han enfrentado problemas climáticos, plagas y dificultades en la fijación de precios con la industria. Además, la desregulación del mercado ha generado más incertidumbre“. Klingbeil advierte que el panorama sigue siendo complejo y que la competitividad del sector está en riesgo.
Uno de los principales desafíos es la competencia con productos importados de Brasil y Paraguay. La llegada de yerba mate extranjera afecta directamente a los colonos misioneros, quienes luchan por obtener un precio justo por su cosecha, a pesar de ofrecer un producto de mayor calidad. Esta situación no solo perjudica a los pequeños productores, sino que también genera incertidumbre en la industria local.
Altos costos y falta de medidas concretas.
Klingbeil enfatiza que “los costos de producción en Argentina siguen siendo demasiado elevados en comparación con los países vecinos, lo que impide competir en igualdad de condiciones“. “No hay manera de bajar costos”, asegura. Esta problemática no se limita solo a la yerba mate y el té, sino que también afecta a productores de frutas, cerdos y otros sectores que ven amenazada su rentabilidad por las importaciones.
Ante este panorama, los productores misioneros siguen esperando medidas que les permitan mejorar su competitividad en el mercado internacional. Se sumo recientemente la posibilidad de que Estados Unidos con la nueva administración de Trump, aplique aranceles a la importación de té argentino lo que genera aún más preocupación, ya que ese país es un comprador clave para la producción tealera y su principal mercado de exportación.
La incertidumbre persiste y muchos productores se preguntan si podrán continuar con sus actividades en las condiciones actuales.
Klingbeil concluye que, “aunque la eliminación de retenciones fue un paso adelante para algunas economías, la crisis del sector yerbatero está lejos de resolverse. Seguimos en la espera de medidas que realmente nos ayuden a ser competitivos”.
Fuente: Medios digitales