{"id":9215,"date":"2026-03-24T15:26:39","date_gmt":"2026-03-24T18:26:39","guid":{"rendered":"https:\/\/lavozdisruptiva.com\/?p=9215"},"modified":"2026-03-24T15:26:40","modified_gmt":"2026-03-24T18:26:40","slug":"una-resaca-contrarrevolucionaria-tras-una-borrachera-revolucionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavozdisruptiva.com\/index.php\/2026\/03\/24\/una-resaca-contrarrevolucionaria-tras-una-borrachera-revolucionaria\/","title":{"rendered":"Una resaca contrarrevolucionaria tras una borrachera revolucionaria"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por: Loris Zanatta  para: La Naci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:23px\">El golpe del 24 de marzo del 76 se insert\u00f3 en un punto de inflexi\u00f3n entre dos \u00e9pocas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El golpe militar del 24 de marzo de 1976<\/strong>\u00a0se insert\u00f3 en <strong>una amplia resaca contra-revolucionaria tras una larga borrachera revolucionaria<\/strong>. No solo en Argentina, sino en el mundo. Junto con muchos otros acontecimientos, entre los que destaca el golpe chileno de tres a\u00f1os antes, <strong>marc\u00f3 el punto de inflexi\u00f3n entre una \u00e9poca y otra<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Los reg\u00edmenes militares que surgieron como hongos en toda la regi\u00f3n<\/strong>, se\u00f1al\u00f3 en su momento\u00a0<strong>Guillermo O\u2019Donnell<\/strong>, nacieron de la percepci\u00f3n del peligro que Am\u00e9rica Latina se separara de la civilizaci\u00f3n occidental. <strong>Civilizaci\u00f3n entendida como adhesi\u00f3n a la econom\u00eda capitalista, a la alianza atl\u00e1ntica contra el comunismo, al modelo ideal de la democracia liberal<\/strong>. Dado que esta percepci\u00f3n fue mucho m\u00e1s aguda en los a\u00f1os 70 que en los 60, la represi\u00f3n fue entonces m\u00e1s extensa y brutal y el modelo econ\u00f3mico intervencionista, principal sospechoso de alimentar esa amenaza, fue sacrificado en aras del giro liberista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A cosas hechas, se puede decir que, como ocurre con las percepciones, aquella tambi\u00e9n fue exagerada. Pero no equivocada.&nbsp;<strong>El mundo de aquellos a\u00f1os estaba de veras plagado de enemigos declarados de la civilizaci\u00f3n occidental.<\/strong>&nbsp;A la econom\u00eda capitalista le opon\u00edan todo tipo de colectivismo, a la alianza anticomunista un frente tercermundista y antioccidental, a la democracia \u00abburguesa\u00bb una vaga forma de \u00abdemocracia popular\u00bb, de la que hab\u00edan en el mundo ejemplos muy poco democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Planteada as\u00ed la cuesti\u00f3n,<strong>\u00a0se entiende que la pol\u00edtica se convirtiera en tema de vida o muerte<\/strong>. <strong>En una guerra, en fin. Una \u00abguerra justa\u00bb por valores absolutos e innegociables: la supervivencia de la patria, la redenci\u00f3n del pueblo, la liberaci\u00f3n nacional. Una guerra de religi\u00f3n.<\/strong> De ah\u00ed el s\u00edndrome generalizado de asedio, la feroz intolerancia hacia la herej\u00eda, la <strong>determinaci\u00f3n fan\u00e1tica de exterminar al enemig<\/strong>o. Tal era <strong>\u00abel esp\u00edritu de la \u00e9poca\u00bb<\/strong>. Un esp\u00edritu que flotaba entre los revolucionarios, convencidos de tener el viento a sus espaldas y las \u00ableyes de la historia\u00bb a favor. Y que ofuscaba a los contrarrevolucionarios, obsesionados con el \u201csubversivo\u201d al punto de verlo por todas partes agigantado, indiferentes a los matices, insensibles a los s\u00edntomas de su incipiente declive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00bfC\u00f3mo se hab\u00eda llegado a ese punto?\u00a0<strong>\u00bfC\u00f3mo hab\u00edan influido las din\u00e1micas globales en las locales, favoreciendo un desenlace tan traum\u00e1tico?\u00a0<\/strong>Para comprenderlo, es necesario ampliar el zoom y dar algunos pasos atr\u00e1s. Mientras <strong>que la primera fase de la Guerra Fr\u00eda hab\u00eda sido la apoteosis del Occidente democr\u00e1tico<\/strong>, la edad de oro del orden liberal pilotado por Washington, a partir de los a\u00f1os 60 el viento hab\u00eda cambiado. <strong>Es m\u00e1s, se hab\u00eda invertido por completo, sacudiendo sus cimientos<\/strong>. Por muchas causas, pero sobre todo por tres. Tres causas que desencadenaron un poderoso enjambre s\u00edsmico y pusieron al mundo occidental, antes triunfante, a la defensiva. Y con el mundo occidental, a aquellos que, en Argentina y Am\u00e9rica Latina, tem\u00edan su colapso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La primera causa fue la \u00abparidad estrat\u00e9gica\u00bb entre las grandes potencias<\/strong>, el llamado \u00abequilibrio del terror\u00bb. La llegada de los misiles nucleares intercontinentales expuso por primera vez a Estados Unidos a un posible ataque sovi\u00e9tico. En consecuencia, una revoluci\u00f3n nacionalista en un pa\u00eds latinoamericano, una de las muchas que salpicaban la historia de la regi\u00f3n, podr\u00eda a partir de entonces aprovecharla para ponerse al amparo de Mosc\u00fa y garantizarse la inmunidad.&nbsp;<strong>Fidel Castro&nbsp;<\/strong>lo entendi\u00f3 al instante: si hubi\u00e9ramos tomado el poder antes, dijo, nos habr\u00edan barrido. Ahora no: fortalecido por esa protecci\u00f3n, imbuido de mesianismo providencialista, se dedic\u00f3 en cuerpo y alma a exportar la revoluci\u00f3n. Al igual que los primeros cristianos convirtieron al&nbsp;<strong>Imperio Romano<\/strong>, anunci\u00f3, y gracias a ello evangelizaron el mundo, as\u00ed lo har\u00eda su revoluci\u00f3n. No con las armas de la predicaci\u00f3n, sino con la predicaci\u00f3n de las armas: \u00abPunto Cero\u00bb, cerca de La Habana, se convirti\u00f3 en el campo de entrenamiento de los aspirantes a guerrilleros, decididos como \u00e9l a purificar con fuego los pecados de la civilizaci\u00f3n occidental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/meses-despues-de-la-llegada-de-fidel-castro-al-HDAOBLWSGBGQHMRZ4TG37BERD4.jpg?auth=eda362207caecdf921390b761bdfae8cbac47f6b75330ef54827faa5c9452759&amp;width=420&amp;height=236&amp;quality=70&amp;smart=true\" alt=\"Meses despu\u00e9s de la llegada de Fidel Castro al poder comenzaron las hostilidades entre Washington y La Habana.\" style=\"width:825px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Meses despu\u00e9s de la llegada de Fidel Castro al poder comenzaron las hostilidades entre Washington y La Habana.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La segunda causa fue la descolonizaci\u00f3n<\/strong>, un deber demasiado postergado, una sublevaci\u00f3n que se hab\u00eda estado gestando durante mucho tiempo. Cuando estall\u00f3, fue un r\u00edo impetuoso que dej\u00f3 a todo Occidente con las espaldas al muro. No solo las grandes potencias coloniales, sino todo Occidente entendido como civilizaci\u00f3n, <strong>con su modelo pol\u00edtico y sus valores morales, su sistema econ\u00f3mico y su credibilidad.<\/strong> Anunciada por las guerras de Argelia e Indochina, la \u00abliberaci\u00f3n nacional\u00bb de lo que se denomin\u00f3 Tercer Mundo se sucedi\u00f3 en oleadas regulares hasta mediados de los a\u00f1os 70, cuando el fin del imperio portugu\u00e9s abri\u00f3 un nuevo y convulso frente.<strong>\u00a0No solo miles de militares cubanos desembarcaron en Angola<\/strong>, sino que, all\u00ed como en otros lugares, el odio hacia Occidente se tradujo en reg\u00edmenes marxistas y econom\u00edas colectivistas. La percepci\u00f3n del ocaso occidental se inflaba cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La tercera causa, por \u00faltimo, fue la m\u00e1s poderosa y difusa.<\/strong>\u00a0Tras la muerte de Stalin, <strong>hist\u00f3rico defensor de un modelo \u00fanico de r\u00e9gimen socialista, el suyo, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica adopt\u00f3 el \u00abpolicentrismo\u00bb y bendijo los \u00abcaminos nacionales\u00bb hacia el socialismo<\/strong>. No imaginaba que as\u00ed perder\u00eda su control. Pero tampoco su inmenso florecimiento. Rota la jaula, el socialismo se extendi\u00f3 fragment\u00e1ndose en mil ramificaciones. Y se mezcl\u00f3 con el nacionalismo. Una mezcla explosiva: estallaron entonces los \u00absocialismos nacionales\u00bb. Chinos y cubanos, marxistas e indigenistas, cristianos e isl\u00e1micos, cada uno su propio c\u00f3digo, cada uno su peculiaridad, todos el mismo enemigo: <strong>el Occidente liberal, capitalista y secular<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A principios de los a\u00f1os 70, la confluencia de estos afluentes formaba ya una cascada impetuosa.\u00a0<strong>Baluarte de Occidente, Estados Unidos se tambaleaba como un boxeador noqueado<\/strong>. Desgarrados por la violencia pol\u00edtica y acosados por las protestas, sufr\u00edan humillaciones en cadena: desde el esc\u00e1ndalo del Watergate hasta la penosa retirada de Vietnam, desde la crisis del petr\u00f3leo hasta el crecimiento del Movimiento de Pa\u00edses No Alineados. Arrollados por la agitaci\u00f3n social y minados por los atentados terroristas, los aliados europeos tampoco navegaban por aguas tranquilas. <strong>Los \u00abtreinta a\u00f1os gloriosos\u00bb de la posguerra les estaban impartiendo duras lecciones: la prosperidad no generaba consenso, sino expectativas; la movilidad social no produc\u00eda conformidad, sino malestar; la modernizaci\u00f3n alimentaba la nostalgia y el consumismo el moralismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Todo esto adquiri\u00f3 en Am\u00e9rica Latina contornos a\u00fan m\u00e1s extremos y violentos<\/strong>. De ser la periferia de la periferia de la Guerra Fr\u00eda, se hab\u00eda convertido en \u00abla zona m\u00e1s peligrosa del mundo\u00bb, como la defini\u00f3\u00a0<strong>John F. Kennedy<\/strong>. Boom demogr\u00e1fico, urbanizaci\u00f3n descontrolada, industrializaci\u00f3n ca\u00f3tica, escolarizaci\u00f3n masiva, desigualdades abismales: el volc\u00e1n estaba a punto de eruptar, solo faltaba encender la mecha. <strong>Quien lo hizo fue, como es sabido, la revoluci\u00f3n cubana, pero quien propag\u00f3 el incendio con la velocidad del rayo y la fuerza de la fe fue la revoluci\u00f3n religiosa: el Concilio Vaticano II inflam\u00f3 Am\u00e9rica Latina m\u00e1s que Marx, la conferencia episcopal de Medell\u00edn m\u00e1s que Mao.<\/strong> De ser el pilar de la estabilidad, el catolicismo se convirti\u00f3 en laboratorio de utop\u00edas redentoras; de ser el sost\u00e9n del orden social, la Iglesia se convirti\u00f3 en una espina clavada en su costado. <strong>El \u00abprogresismo\u00bb religioso de los j\u00f3venes militantes cat\u00f3licos condiment\u00f3 con salsa socialista el fundamentalismo antioccidental que los padres hab\u00edan acompa\u00f1ado con salsa nacionalista<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/el-premier-sovietico-nikita-khrushchev-junto-al-TU2ZPNLG6JANDEUNI27SL2425A.JPG?auth=b172d108f51684207f50ca213251a67031c6c12367941b75fda7011baf184f0a&amp;width=420&amp;height=312&amp;quality=70&amp;smart=true\" alt=\"El premier sovi\u00e9tico, Nikita Khrushchev, junto al presidente norteamericano John F. Kennedy en junio de 1961, en Viena, Austria, un a\u00f1o antes de la Crisis de los Misiles\" style=\"width:804px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El premier sovi\u00e9tico, Nikita Khrushchev, junto al presidente norteamericano John F. Kennedy en junio de 1961, en Viena, Austria, un a\u00f1o antes de la Crisis de los MisilesAP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Como hab\u00eda profetizado tiempo atr\u00e1s\u00a0<strong>Sumner Welles<\/strong>, uno de los pocos diplom\u00e1ticos estadounidenses versados en la cultura latinoamericana, no hab\u00eda motivo para temer a los cosacos en el Z\u00f3calo de Ciudad de M\u00e9xico ni a los misiles sovi\u00e9ticos en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.<strong>\u00a0El peligro comunista en Am\u00e9rica Latina era de tipo ideol\u00f3gico\u00a0<\/strong>y cabalgaba sobre el antiliberalismo at\u00e1vico de los grandes movimientos nacionales y populares. Eran ellos, los herederos m\u00e1s o menos conscientes de la herencia hisp\u00e1nica y cat\u00f3lica, los que esgrim\u00edan el <strong>comunismo evang\u00e9lico contra el individualismo protestante, la democracia org\u00e1nica contra la democracia liberal, el pueblo contra\u00a0<em>les citoyens<\/em><\/strong>. Esto era v\u00e1lido tanto para el peronismo como para el castrismo. Y para sus emuladores, los militares \u00abperuanistas\u00bb y los revolucionarios anticapitalistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y as\u00ed fue.\u00a0<strong>Los te\u00f3logos de la violencia revolucionaria se formaron en los seminarios<\/strong>\u00a0y los reclutas de los focos guerrilleros en las parroquias, no en las c\u00e9lulas de los partidos comunistas. <strong>El marxismo y el cristianismo, la teor\u00eda de la dependencia y la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n fueron la vulgata de la v\u00eda armada y del martirio ejemplar, del mito del hombre nuevo y del reino de Dios en la tierra<\/strong>. Cristo se convirti\u00f3 en profeta de la revoluci\u00f3n socialista, la revoluci\u00f3n socialista en modelo de orden evang\u00e9lico, Camilo Torres y el Che Guevara en nuevas divinidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>En los a\u00f1os previos al golpe militar<\/strong>\u00a0y al \u00abProceso\u00bb, ese r\u00edo caudaloso llam\u00f3 con fuerza a la puerta de Argentina. Una puerta destartalada desde que la ecuaci\u00f3n pol\u00edtica se hab\u00eda vuelto irresoluble: si gobernaba el peronismo, su impulso hegem\u00f3nico devoraba la democracia; si se exclu\u00eda al peronismo, tampoco era viable la democracia sin el movimiento mayoritario. <strong>La \u00fanica esperanza de apagar el incendio era Per\u00f3n: solo el origen del problema pod\u00eda brindar la soluci\u00f3n, solo el l\u00edder de la cruzada contra Occidente pod\u00eda encontrar la manera de convivir con \u00e9l.<\/strong> No por casualidad, su regreso fue patrocinado por la Logia P2, una poderosa internacional anticomunista a caballo entre masoner\u00eda y Vaticano. Pero fracas\u00f3: el aprendiz de brujo hab\u00eda perdido el control de su criatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>\u00bfDebemos deducir, por tanto, que el golpe se hab\u00eda vuelto inevitable?<\/strong>\u00a0\u00bfIncluso deseable para quienes deseaban mantener a Argentina en el cauce del mundo occidental? \u00bfQue val\u00eda la pena violar sus principios ahora para que pudieran prosperar alg\u00fan d\u00eda? <strong>No, si una clase dirigente m\u00e1s previsora y una ciudadan\u00eda m\u00e1s madura hubieran cre\u00eddo en el Estado de derecho, el arma que en otros lugares derrot\u00f3 o convirti\u00f3 al comunismo<\/strong>. Pero as\u00ed lo pensaron muchos argentinos que lo acogieron con confianza; y as\u00ed lo pensaron muchos pa\u00edses que le firmaron un cheque en blanco. Se equivocaron. Pero que ese fuera el tr\u00e1gico resultado de esa larga y tremenda crisis, que el r\u00e9gimen que surgi\u00f3 del golpe fuera tan despiadado e incapaz, dependi\u00f3 m\u00e1s de los rasgos autoritarios que impregnaban la cultura pol\u00edtica argentina que del contexto internacional. Defensores y enemigos de Occidente, de Occidente y de sus valores ten\u00edan una idea poco occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Fuente: La Naci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Loris Zanatta para: La Naci\u00f3n El golpe del 24 de marzo del 76 se insert\u00f3 en un punto de inflexi\u00f3n entre dos \u00e9pocas El golpe militar del 24 de marzo de 1976\u00a0se insert\u00f3 en una amplia resaca contra-revolucionaria tras una larga borrachera revolucionaria. No solo en Argentina, sino en el mundo. 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